El reconocido arquitecto chileno Smiljan Radic ofreció una conferencia en la Ciudad de México donde defendió la importancia de la inteligencia natural frente al uso excesivo de tecnología en el diseño arquitectónico. Durante su intervención, Radic criticó la tendencia actual de depender de herramientas digitales y algoritmos para crear espacios, argumentando que esto aleja a los arquitectos de la esencia humana y la conexión con el entorno.
Crítica a la dependencia tecnológica
Radic señaló que la inteligencia artificial y los softwares de diseño han llevado a una homogeneización de la arquitectura, donde los proyectos pierden su identidad local y su capacidad de adaptarse a las condiciones naturales. "La tecnología nos ha dado muchas herramientas, pero también nos ha hecho olvidar que el verdadero diseño nace de la observación, la intuición y el conocimiento del lugar", afirmó.
La inteligencia natural como base
El arquitecto, conocido por obras como el Serpentine Pavilion en Londres, explicó que la inteligencia natural implica entender los materiales, el clima y la cultura del sitio para crear edificaciones que sean sostenibles y significativas. "No se trata de rechazar la tecnología, sino de usarla como un complemento, no como un sustituto de la creatividad humana", agregó.
Radic también destacó la importancia de la artesanía y los procesos manuales en la arquitectura, los cuales permiten una relación más íntima con el espacio. "Cuando trabajamos con las manos, entendemos mejor las limitaciones y posibilidades de los materiales", dijo.
Ejemplos de su obra
Durante la conferencia, Radic presentó varios de sus proyectos, como la Casa en el Bosque en Chile, donde integró la vegetación existente y respetó la topografía del terreno. También mostró el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago, que combina hormigón y vidrio con elementos naturales como la luz y el viento.
Reacción del público
La audiencia, compuesta por estudiantes y profesionales de la arquitectura, mostró gran interés en las ideas de Radic. Muchos coincidieron en que la industria necesita un enfoque más humano y menos tecnológico. "Sus palabras son un recordatorio de que la arquitectura debe servir a las personas y al planeta, no a las máquinas", comentó un asistente.
Smiljan Radic concluyó su intervención con un llamado a los jóvenes arquitectos a confiar en su intuición y a buscar la belleza en lo simple y lo natural. "La mejor tecnología es aquella que nos conecta con la vida", sentenció.



