La cantante estadounidense Taylor Swift ha iniciado los trámites para registrar su voz como marca comercial, en un movimiento estratégico para protegerse del uso no autorizado de su voz por parte de la inteligencia artificial (IA). La solicitud fue presentada ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) el pasado mes de septiembre, según documentos a los que tuvo acceso el diario Reforma.
Protección ante deepfakes
La decisión de Swift responde al creciente avance de la tecnología deepfake, que permite clonar voces y crear contenido falso que suena auténtico. La artista busca evitar que su voz sea utilizada sin su consentimiento en canciones, anuncios u otros contenidos generados por IA. La solicitud incluye el uso de su voz en grabaciones, espectáculos en vivo y productos digitales.
Detalles de la solicitud
Según los documentos, Swift solicita el registro de su voz como marca para servicios de entretenimiento, incluyendo presentaciones musicales en vivo y grabadas. La petición abarca también el uso de su voz en aplicaciones de realidad virtual y aumentada, así como en asistentes virtuales. Este movimiento coloca a Swift como una de las primeras artistas en tomar medidas legales específicas contra el uso no autorizado de su voz por IA.
Contexto legal y precedentes
El registro de la voz como marca no es un concepto nuevo, pero se ha vuelto relevante con el avance de la IA. En Estados Unidos, la voz puede ser protegida como marca si se demuestra que es distintiva y reconocible por el público. Otras celebridades como Bette Midler y Tom Waits han ganado casos por uso no autorizado de sus voces, pero Swift busca una protección más amplia al registrar su voz como marca.
Implicaciones para la industria musical
La iniciativa de Swift podría establecer un precedente importante para otros artistas que buscan proteger su identidad vocal en la era digital. La industria musical enfrenta desafíos crecientes debido a la IA, que puede generar canciones que imitan el estilo de artistas famosos sin su permiso. La medida de Swift podría impulsar a más músicos a registrar sus voces como marca, creando un nuevo estándar en la protección de la propiedad intelectual.
Reacciones y próximos pasos
La noticia ha generado reacciones mixtas entre expertos legales y fanáticos. Mientras algunos aplauden la iniciativa como una forma de proteger los derechos de los artistas, otros cuestionan si la voz puede ser considerada una marca comercial. La USPTO evaluará la solicitud en los próximos meses, y se espera que el caso siente un precedente legal significativo.



