El trabajo de cuidados: la actividad humana que desafía a la Inteligencia Artificial
En medio de la acelerada transformación tecnológica que redefine el mercado laboral global, especialistas reunidos en la Ciudad de México hicieron un contundente llamado a revalorar el trabajo de cuidados, señalando que constituye una de las actividades con menor posibilidad de ser sustituida por la Inteligencia Artificial.
Un llamado desde el Decididas Summit 2026
Durante la cumbre Decididas Summit 2026, celebrada en la capital mexicana del 25 al 27 de febrero con el objetivo de promover el liderazgo femenino en Latinoamérica, Diana Rodríguez Franco, asesora especial en Género y Diversidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), planteó un cambio fundamental en la discusión sobre el futuro del trabajo.
"El debate no debe centrarse únicamente en los empleos que podrían desaparecer, sino en aquellos que no pueden ser sustituidos", afirmó Rodríguez Franco, subrayando la necesidad de reconocer el cuidado como un bien común esencial, y no como una tarea tradicionalmente atribuida a las mujeres.
La oportunidad única del 'boom' de la IA
La especialista del BID consideró que el actual auge de la inteligencia artificial representa un momento histórico para impulsar un cambio cultural profundo, similar al provocado por la pandemia de COVID-19, cuando el cierre de escuelas y centros de atención hizo visible el papel fundamental del cuidado en los hogares.
"Así como la pandemia nos obligó a hablar de qué es el cuidado y cómo sostiene la vida, hoy la inteligencia artificial nos obliga a preguntarnos cuáles son los trabajos que no se pueden reemplazar", explicó Rodríguez Franco durante su intervención.
En este contexto, cuestionó duramente la clasificación tradicional de habilidades como:
- La empatía
- La capacidad de adaptación
- El acompañamiento físico (como "poder dar un abrazo")
Estas competencias, señaló, siguen siendo catalogadas como "blandas" cuando en realidad constituyen capacidades centrales para las economías del presente y del futuro.
Las "habilidades duras" del siglo XXI
"Si aprovechamos este momento, podemos mostrar que el trabajo de cuidado no es reemplazable y que esas mal llamadas habilidades blandas son, en realidad, las habilidades duras de hoy", afirmó la asesora del BID, añadiendo que desde una perspectiva económica, "es inteligente invertir en cuidado".
Rodríguez Franco instó a la reflexión colectiva: "Tenemos que preguntarnos cuáles son las habilidades que permanecerán y a qué trabajos les asignamos valor y dignidad".
La desigual distribución del trabajo de cuidados
Por su parte, Alexandra Haas, directora de Oxfam México, señaló que "los cuidados son una revolución" y advirtió sobre la persistente desigualdad en su distribución. Haas recapituló los hallazgos de un reciente informe de Oxfam México, que reveló que las mujeres más pobres del país dedican más de 11 horas diarias al trabajo no remunerado de cuidados.
"Siguen recayendo principalmente en mujeres", lamentó Haas, destacando que esta responsabilidad debería ser compartida equitativamente entre géneros y clases sociales.
La realidad de las empleadas domésticas en México
Marcelina Bautista, fundadora del Centro Nacional para la Capacitación Profesional y Liderazgo de las Empleadas del Hogar (CACEH), aportó una perspectiva concreta sobre la situación laboral en este sector. Aunque hoy las empleadas domésticas tienen derecho a la seguridad social, esta ley pocas veces se traduce a la realidad.
Bautista reveló que de más de tres millones de empleadas del hogar en México, solamente cerca de 50 mil cuentan con prestaciones como el seguro social. "No estamos poniendo al centro la dignidad humana de las trabajadoras del hogar", advirtió, lamentando que este trabajo siga sin ser realmente valorado por la sociedad.
Un panorama regional preocupante
El Decididas Summit 2026 se desarrolló en un contexto latinoamericano donde solamente el 15 por ciento de los cargos directivos son ocupados por mujeres, según datos presentados durante el evento. Esta cifra evidencia los desafíos persistentes en materia de equidad de género en la región.
Los especialistas coincidieron en que el avance de la Inteligencia Artificial, lejos de amenazar el trabajo de cuidados, debería servir como catalizador para su revalorización social y económica, reconociendo finalmente su carácter esencial e irremplazable en la sostenibilidad de la vida humana.