La Unión Europea se prepara para exigir a Google que abra su sistema operativo Android a asistentes de inteligencia artificial (IA) de la competencia, como parte de las medidas para garantizar una competencia justa en el mercado digital. Según fuentes cercanas a las negociaciones, la Comisión Europea considera que la posición dominante de Google en el ecosistema Android podría estar obstaculizando la innovación y la elección del consumidor.
Presión regulatoria sobre Google
La medida se enmarca en la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), que busca evitar que las grandes plataformas tecnológicas abusen de su poder de mercado. La Comisión Europea ha identificado a Google como un "guardián de acceso" debido a su control sobre Android, que es utilizado por más de 2.500 millones de dispositivos en todo el mundo.
La propuesta inicial incluye la obligación de que Google permita la instalación de asistentes de IA de terceros, como ChatGPT de OpenAI, Bard de Google (aunque es propio) o Alexa de Amazon, en igualdad de condiciones que su propio asistente Google Assistant. Esto implicaría que los fabricantes de dispositivos y los usuarios puedan elegir libremente qué asistente de IA utilizar por defecto.
Reacciones de la industria
Empresas de tecnología y defensores de la competencia han aplaudido la iniciativa, señalando que fomentará la innovación y ofrecerá más opciones a los consumidores. Sin embargo, Google ha expresado su preocupación por posibles riesgos de seguridad y privacidad, argumentando que la apertura total podría exponer a los usuarios a malware o malas prácticas.
"Estamos comprometidos con la competencia leal, pero debemos garantizar que cualquier cambio no comprometa la seguridad de los usuarios", declaró un portavoz de Google. La compañía ha propuesto un enfoque gradual que incluya estándares de seguridad y certificaciones para asistentes de IA de terceros.
Implicaciones para el mercado de IA
Si la UE logra imponer esta medida, podría transformar el mercado de asistentes de IA, actualmente dominado por Google Assistant y Siri de Apple. La entrada de competidores como ChatGPT, que ha ganado popularidad por su capacidad de generar texto y mantener conversaciones naturales, podría acelerar la adopción de estas tecnologías.
Analistas señalan que la decisión también podría sentar un precedente para otros sistemas operativos y plataformas, como iOS de Apple, aunque por ahora la DMA se centra en los guardianes de acceso designados. La Comisión Europea tiene previsto emitir una decisión preliminar en los próximos meses, tras un período de consultas con las partes interesadas.
Próximos pasos
Se espera que la Comisión Europea publique un borrador de las obligaciones específicas para Google antes de finales de 2024. Posteriormente, se abrirá un período de comentarios públicos y se realizarán audiencias. Si Google no cumple con las medidas, podría enfrentar multas de hasta el 10% de sus ingresos anuales globales, que en 2023 ascendieron a más de 300.000 millones de dólares.
Mientras tanto, Google ha iniciado una campaña de cabildeo en Bruselas para mitigar el impacto de las regulaciones, argumentando que la DMA ya ha generado cambios significativos en sus prácticas comerciales. La empresa también ha señalado que está invirtiendo en la interoperabilidad de su asistente con otros servicios, aunque no ha detallado planes concretos.



