UNAM instala consejo de IA: soberanía tecnológica y ética
UNAM instala consejo de IA para soberanía y ética

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) instaló el lunes el Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial (CCOIA), con el objetivo de definir el rumbo, la regulación y el desarrollo de esta tecnología en el país. La iniciativa surge en un contexto de advertencias sobre sus efectos en el empleo, la educación, el medio ambiente y la soberanía tecnológica.

Funciones del CCOIA

El nuevo consejo universitario buscará coordinar investigación, docencia, innovación, gobernanza y lineamientos institucionales sobre inteligencia artificial en la máxima casa de estudios. Entre sus funciones principales se encuentran:

  • Definir políticas y estrategias para el desarrollo ético de la IA.
  • Promover la formación de especialistas en el área.
  • Fomentar la investigación interdisciplinaria.
  • Establecer criterios para el uso responsable de la tecnología.
  • Impulsar la soberanía tecnológica de México.

Declaraciones del rector

Durante la ceremonia en la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria, el rector Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que la inteligencia artificial "dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad en rápida expansión", con implicaciones éticas, educativas, políticas y económicas que requieren una discusión seria y responsable. Advirtió que "la inteligencia artificial puede operar tanto como un instrumento que potencia el aprendizaje como un factor que profundiza las brechas existentes".

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Impacto ambiental y laboral

Lomelí señaló que el crecimiento acelerado de estas tecnologías genera presiones energéticas y ambientales. Citó estimaciones según las cuales los centros de datos consumen actualmente alrededor del 1.5% de la electricidad mundial y podrían duplicar esa cifra hacia 2030, además de incrementar la huella hídrica y las emisiones contaminantes. En el ámbito laboral, recordó proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) que indican que la IA podría afectar hasta el 40% de los empleos a nivel global y hasta el 60% en economías avanzadas.

Postura ética

La secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, Tamara Martínez Ruiz, sostuvo que el debate sobre IA no puede limitarse a productividad o automatización. "Hay que preguntarnos qué tipo de IA, para quién, con qué datos, bajo qué controles y con qué costos humanos, ambientales y políticos", señaló. Añadió que la universidad debe asumir una postura ética frente al desarrollo tecnológico y alertó que el uso de estas herramientas puede vulnerar la privacidad, profundizar sesgos y debilitar el pensamiento crítico.

Soberanía tecnológica

El coordinador del CCOIA, Pablo Pruneda Gross, afirmó que uno de los principales objetivos del organismo será contribuir a la construcción de soberanía tecnológica. Explicó que ello implica desarrollar inteligencia artificial bajo las lógicas académicas y culturales de la universidad, pero también fortalecer capacidades nacionales en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas para construir una cadena de valor propia en el país. "La soberanía tecnológica de México pasa también por sus aulas", dijo.

Participación del gobierno federal

En el acto participó la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno federal, Rosaura Ruiz Gutiérrez, quien reconoció que México enfrenta un déficit de especialistas en inteligencia artificial y supercómputo. Destacó que el gobierno federal impulsa proyectos de infraestructura tecnológica como la red interuniversitaria de supercómputo y el proyecto "Coatlicue", con el que buscan articular capacidades nacionales de cómputo avanzado para investigación e industria.

Ruiz refirió que la inteligencia artificial ya se utiliza en distintos ámbitos del país, incluido el monitoreo ambiental y modelos predictivos relacionados con contingencias atmosféricas en la Ciudad de México. Sin embargo, insistió en que el reto central será desarrollar regulación, formación académica y criterios éticos que permitan evitar dependencia tecnológica y ampliar el acceso al conocimiento. "La inteligencia artificial no debe verse como una amenaza inevitable, sino como una herramienta poderosa que bien orientada puede ampliar las capacidades humanas", planteó.

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