Expertos en Jalisco alertan sobre adicción a redes sociales por diseño adictivo
Adicción a redes sociales: expertos alertan por diseño adictivo

Expertos en Jalisco alertan sobre adicción a redes sociales por diseño adictivo

En Jalisco, expertos han emitido una advertencia contundente sobre la creciente adicción a las redes sociales, atribuyéndola a un diseño intencional de las plataformas que busca maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios. Los menores de edad son identificados como los más vulnerables a estos mecanismos, que activan circuitos cerebrales de recompensa.

Un fallo histórico responsabiliza a gigantes tecnológicos

El pasado 25 de marzo, un jurado en Los Ángeles, Estados Unidos, emitió un fallo considerado histórico al declarar responsables a las empresas Meta y Google por la adicción a las redes sociales de una joven identificada como Kaley durante su infancia. La resolución, que ordena una indemnización de seis millones de dólares, asigna el 70% de la responsabilidad a Meta y el 30% a Google, marcando un precedente en la discusión sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en el bienestar psicológico de sus usuarios.

Kaley, hoy de 20 años, comenzó a utilizar YouTube a los seis años e Instagram a los nueve. Según el expediente judicial, la exposición prolongada se asoció con síntomas de ansiedad, depresión y una preocupación excesiva por la apariencia física, vinculada al uso reiterado de filtros digitales. Ambas compañías han informado que apelarán la sentencia.

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El concepto de "adicción por diseño" y sus mecanismos

El caso se distingue por centrar el análisis en el concepto de "adicción por diseño", es decir, en los elementos estructurales de las plataformas que buscan mantener a los usuarios enganchados. Entre estos mecanismos se encuentran:

  • El desplazamiento infinito (scroll infinito).
  • Las notificaciones constantes.
  • Los sistemas de retroalimentación inmediata, como los "me gusta".
  • Los algoritmos de recomendación personalizados.

Estudios en neurociencia han documentado que estos estímulos activan circuitos dopaminérgicos asociados al sistema de recompensa, particularmente sensibles durante la infancia y la adolescencia, etapas en las que el control inhibitorio aún se encuentra en desarrollo.

Perspectivas de especialistas en Jalisco

Adriana Méndez González, psicóloga y académica de la Universidad Panamericana, explicó que el riesgo de desarrollar conductas problemáticas aumenta cuando las redes sociales operan como la principal fuente de validación. "No son entornos neutrales: están diseñados para generar recompensas intermitentes que refuerzan la repetición del comportamiento", señaló.

Por su parte, María Elena Chan Núñez, especialista de la UDGPlus en la Universidad de Guadalajara, precisó que la evidencia empírica identifica a los adolescentes y jóvenes —particularmente entre los 12 y 29 años de edad— como el grupo con mayor vulnerabilidad, debido a los procesos de construcción de identidad, comparación social y búsqueda de pertenencia. Advirtió que el uso intensivo puede amplificar problemáticas preexistentes, como ansiedad o baja autoestima, y favorecer dinámicas de riesgo como el ciberacoso.

Señales de un uso problemático y estrategias de mitigación

Las especialistas coincidieron en que es crucial identificar señales de un uso problemático, que incluyen:

  1. Pérdida de control sobre el tiempo de uso.
  2. Interferencia con actividades diarias como trabajo, escuela o descanso.
  3. Afectación en relaciones personales y estabilidad emocional.
  4. Uso automático para evadir emociones o buscar validación.

Para mitigar estos riesgos, recomendaron enfocarse en la alfabetización digital y la autorregulación. Entre las estrategias destacan:

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  • Establecer límites claros de uso y desactivar notificaciones innecesarias.
  • Evaluar críticamente el contenido consumido y su impacto en el bienestar.
  • Fortalecer vínculos fuera del entorno digital y priorizar actividades presenciales.
  • Buscar apoyo profesional cuando las estrategias de autorregulación no sean suficientes.

Lejos de proponer una prohibición generalizada, las expertas concluyeron que el desafío radica en promover un uso consciente, informado y equilibrado de la tecnología, basado en evidencia y en el desarrollo de habilidades socioemocionales.

El papel del diseño y la necesidad de validación

Adriana Méndez González destacó que el diseño de las plataformas juega un papel clave, ya que está orientado a mantener la atención mediante estímulos constantes y recompensas inmediatas. "Cada like, cada video nuevo, el scroll infinito funcionan como una recompensa impredecible, y eso genera liberación de dopamina. Es lo que nos mantiene ahí, con ganas de saber qué sigue", explicó.

María Elena Chan Núñez añadió que este fenómeno debe entenderse dentro de un contexto más amplio, donde las redes sociales funcionan como una extensión del entorno social y emocional. "Las redes son una extensión de nuestro mundo físico. Lo que hacemos ahí tiene que ver con lo que somos fuera de ellas", dijo, subrayando la importancia de un uso intencional y equilibrado.