María Victoria: La diva eterna que desafió su época y celebra 99 años
María Victoria Gutiérrez Cervantes, la actriz y cantante que se convirtió en un ícono del cine mexicano, llega hoy a los 99 años rodeada del amor de su familia y el respeto del público. Su hija mayor, María Esther, conocida como Teté, describe a su madre como una mujer de fe, estricta pero profundamente amorosa, cuya vida ha estado marcada por el trabajo y el talento.
Una vida de superación y tabúes rotos
Desde muy joven, María Victoria desafió los parámetros de su tiempo. Fue etiquetada como vampiresa y sirena, e incluso fue vetada por la entonces Liga de la Decencia debido a su forma de vestir y cantar. Sin embargo, supo sobreponerse a todas las circunstancias, desde trabajar desde niña hasta enfrentar la viudez a los 46 años, quedándose a cargo de sus hijos. Su hija Teté enfatiza que su vida no ha sido de sacrificios, sino de esfuerzo constante, respaldada por una red familiar sólida y el cariño incondicional de sus seguidores.
El respeto al público y la honestidad como clave
Teté comparte que siempre ha admirado a su madre por el respeto que se tiene a sí misma y al público. "He admirado mucho a mi mamá por muchas cosas, pero entre ellas por el respeto que se tiene ella y el respeto que le tiene al público", confiesa. Esta honestidad, según Teté, ha sido fundamental para que María Victoria mantenga un lugar respetable tras décadas de trayectoria. La actriz siempre fue cálida con sus fans, nunca negándose a un autógrafo o foto, a pesar de las prisas.
Orígenes y ruptura de estereotipos
Nacida en Guadalajara, Jalisco, María Victoria llegó al emblemático El Patio, pero su origen en las carpas y teatros de revista no fue bien visto. Rompió tabúes y estereotipos sobre las mujeres de su época. Teté relata que su madre conserva un álbum con recortes de periódicos donde la Liga de la Decencia la vetaba por su estilo. "La llamaban vampiresa, pues portaba esos vestidos por contar con poca tela", dice. Con el tiempo, su estilo se volvió natural, influenciado por diseñadores como Julio Chávez, quien creó vestidos con olán que definieron su imagen.
Trayectoria en cine, teatro y televisión
María Victoria trabajó en el cine mexicano de la Época de Oro junto a figuras como Pedro Infante y Antonio Aguilar. Antes de su famoso personaje de Inocencia en televisión, debutó en teatro con La criada malcriada. Teté recuerda un incidente con el muralista David Alfaro Siqueiros, quien la confundió con una empleada y la sacó del teatro, a lo que María Victoria respondió con humor. Su debut fue reseñado por Armando María y Campos, quien destacó su atractivo y estilo único.
Fe familiar y pérdidas personales
María Victoria es conocida por su devoción a la Virgen de Guadalupe, cantándole Las Mañanitas desde hace décadas. Teté cree que esta fe ha fortalecido su conexión con el público mexicano. Sin embargo, su vida también tuvo momentos tristes, como la viudez tras la muerte de su esposo, Rubén Zepeda Novelo, en 1974. "Cuando quedó viuda, su tristeza y su dolor lo volcó en el trabajo", explica Teté, señalando que esto la ayudó a superar la pérdida.
Vida actual y legado perdurable
Hoy, María Victoria vive alejada de los reflectores, disfrutando de su familia y escuchando música, desde José Alfredo Jiménez hasta Cumbia Pedregal, proyecto de sus nietos. Teté la describe como ocurrente y chistosa, aunque estricta. "Mi mamá ha tratado a muchísima gente de todo nivel y siempre ha sido igual con todo mundo", concluye. Aunque no se ha retirado oficialmente, la pandemia la llevó a reducir sus actividades, manteniendo su legado como una diva que supo navegar entre el éxito y las adversidades con gracia y determinación.