Fallece el caricaturista chileno José Palomo Fuentes, ícono de la crítica política en América Latina
Muere José Palomo Fuentes, caricaturista chileno exiliado en México

Fallece José Palomo Fuentes, maestro del cartón universal y defensor de la libertad

El reconocido caricaturista chileno José Palomo Fuentes, colaborador del diario Excélsior, falleció ayer a los 82 años en su casa de Villa Olímpica, debido a una convulsión. Sus restos serán velados hoy en los Velatorios del ISSSTE de San Fernando y se cremarán mañana, para ser enterrados bajo un árbol en la casa familiar. Colegas y familiares revaloran su profundo legado de defensa de la libertad de expresión y su lucha contra el poder.

Un trazo ligero con contenido profundo

Palomo, como era conocido, se caracterizaba por un trazo desenfadado y una línea ligera, pero su contenido era intensamente crítico. Apostaba por el cartón universal para criticar a políticos sin necesidad de dibujarlos directamente, inspirándose en dictaduras latinoamericanas y la vida cotidiana. Sus colegas Víctor Solís, Ángel Boligán y Chavo del Toro lo describen como "uno de los grandes moneros de América Latina", cuyo trabajo sigue vigente en tiempos de desigualdad y censura.

Elías Palomo Reyes, hijo del artista, explicó que su padre padecía artritis y episodios de epilepsia. "Murió de una convulsión. Desde hace tres días estaba mal. Y hoy amaneció muerto en su casa", detalló, añadiendo que el médico estaba presente y no fue necesario trasladarlo al hospital.

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Legado y amistades en el mundo gráfico

Víctor Solís, también colaborador de Excélsior, conoció a Palomo en 2004 durante el Foro Mundial del Agua y desde entonces mantuvieron una amistad cercana. "Era una biblioteca viva, poseía una cultura muy grande", recordó Solís, destacando que Palomo innovaba con técnicas como hacer plumillas con frascos y retrataba los contrastes sociales, especialmente las ciudades perdidas y la supervivencia de los menos favorecidos.

Ángel Boligán, caricaturista de El Universal, señaló que Palomo era un referente en Cuba y toda América Latina, comparándolo con Quino y Fontanarrosa. "Es uno de esos grandes referentes que tenemos colgados del techo, que nos van alumbrando", expresó, elogiando su trazo suelto y espontáneo que conectaba con el público.

Defensa de la libertad en tiempos oscuros

Chavo del Toro, de El Economista, subrayó que Palomo enfrentó el fascismo en su época y dejó una marca invaluable. "La esencia del caricaturista es enfrentarse al poder y reírnos siempre de los que se ríen de nosotros, los políticos", afirmó, mencionando que su tira El Cuarto Reich es una metáfora magistral del dictador trabajada con humor. Además, advirtió que México está cerca de vivir situaciones similares a las que Palomo experimentó.

Hoy, Excélsior publica de forma póstuma el último cartón de Palomo, que critica la violencia racial y la opresión. En su despedida, se colocó un retrato de Baruch Spinoza pintado por él sobre su ataúd, junto a personajes de sus caricaturas como el dictador Su Excelencia.

Familia y proyectos futuros

Elías Palomo Reyes, colorista de los dibujos de su padre, planea digitalizar su vasta obra, que incluye tres bodegas llenas de originales y bocetos. "Material de mi papá hay para tirar al cielo", dijo, expresando orgullo por un legado que combate el autoritarismo y sigue relevante.

Palomo compartió su vida con su esposa Zandra Reyes desde que ella tenía 21 años y él 30, valorando la honestidad intelectual y su creencia agnóstica. Su hijo mayor, Matías Palomo Reyes, recordó cómo su padre lo apoyó para convertirse en chef, trayéndole libros de cocina y pastelería. Familiares, amigos y admiradores se reunieron para una cálida despedida, celebrando a un creador cuya obra lo hace inmortal.

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