Dimite presidenta del Louvre tras robo y crisis: 'Estaba para recibir los golpes'
Presidenta del Louvre dimite tras robo y crisis en museo

Presidenta del Louvre presenta su renuncia tras crisis de gestión y seguridad

La hasta este martes presidenta del Museo del Louvre, Laurence des Cars, ha presentado su dimisión del cargo que ocupaba desde septiembre de 2021, asegurando que lo hace "sin remordimientos" después de haber logrado encaminar la institución hacia una transformación necesaria. En una entrevista exclusiva con el diario Le Figaro, la historiadora y conservadora de 59 años explicó las razones detrás de su decisión.

Una dimisión anunciada tras múltiples crisis

Des Cars indicó que presentó su renuncia porque "la dinámica de modernización del Louvre" que impulsó desde su llegada "ya no puede llevarse a cabo" en las condiciones actuales. "Permanecer en el cargo equivaldría a gestionar lo existente, cuando el Louvre necesita continuar su transformación", argumentó la exdirectora.

La presidenta saliente reconoció que siempre realizó "un diagnóstico sin complacencia" de la situación del museo más visitado del mundo, "aunque ello haya causado malestar". "Esta lucidez ha podido resultar dolorosa en ocasiones, pero era indispensable para encaminar al Louvre hacia la transformación. Quizás hoy esté pagando el precio por ello", detalló en la entrevista.

El robo que expuso las vulnerabilidades

El escándalo generado por el robo del 19 de octubre y las posteriores crisis en el establecimiento -que incluyeron inundaciones, huelgas, cierre de salas por fragilidad estructural e incluso una redada por fraude con entradas- representó para Des Cars un "momento de soledad". Durante ese periodo, su principal objetivo fue "proteger a la institución" y luchar "contra la desinformación".

"La ola era fuerte. Yo era la presidenta, estaba allí para recibir los golpes", sostuvo con determinación la exfuncionaria cultural.

Una decisión personal tras rechazo inicial

La dimisión representa una "decisión personal", según Des Cars, quien recordó que ya había presentado su renuncia en las horas posteriores al robo, pero esta fue rechazada inicialmente. "La ministra de Cultura, Rachida Dati, me pidió que mantuviera el rumbo en medio de la tormenta, y así lo hice", explicó.

"Superé ese periodo manteniendo, creo, la cabeza fría. Estoy tranquila y orgullosa del trabajo realizado. Pero mantener el rumbo no es suficiente. También hay que poder avanzar. Y ya no se dan las condiciones para avanzar", reflexionó la exdirectora del Louvre.

Asumiendo responsabilidades y proyectando futuro

Respecto al robo, Des Cars aseguró que asume su "parte de responsabilidad" como presidenta del museo, aunque enfatizó que los verdaderos culpables son los autores materiales del delito. "El robo del 19 de octubre puso de manifiesto de forma cruel lo que he venido alertando desde mi llegada: el deterioro del edificio, la obsolescencia de las instalaciones técnicas y los enormes problemas de congestión", razonó.

Estas advertencias previas al hurto dieron pie al anuncio, a comienzos de 2025, del megaproyecto de reforma 'Louvre - Nouvelle Renaissance' (Louvre - Nuevo Renacimiento), que incluirá la construcción de una nueva entrada por el este y una sala separada para exponer La Gioconda.

Compromiso continuo con la transparencia

A pesar de su dimisión, Des Cars confirmó que se presentará mañana ante la comisión de Asuntos Culturales de la Asamblea Nacional francesa, encargada de investigar sobre el robo y la gestión del museo. "Sí, responderé a esta solicitud como siempre he hecho. Es un deber de transparencia", afirmó.

La exdirectora señaló que espera que los trabajadores del Louvre, a pesar del clima de "tensión" social generado por las recientes huelgas, la recuerden como una "mujer decidida, con un compromiso pleno y sincero al servicio del Louvre, que no se resignó al 'statu quo'".

"La magnitud y la repercusión de las críticas fueron muy fuertes e hirieron a los equipos del Louvre. Intenté protegerlos lo mejor que pude", expresó emocionada en la entrevista, cerrando un capítulo significativo en la historia de una de las instituciones culturales más importantes del mundo.