Hace una semana, falleció Rossana Reguillo, una de las antropólogas, comunicadoras y científicas sociales más destacadas de México y América Latina. Su muerte ha generado una ola de homenajes por parte de colegas periodistas que reconocen su enorme legado académico y su compromiso con la lucha social.
La formación de la Legión Reguillo
Rossana formó a cientos de estudiantes, entre ellos a la autora de este texto, quien fue su tutora de tesis doctoral en el año 2000. Más que discípulos, quienes pasaron por su enseñanza conforman la 'Legión Reguillo', un grupo de profesionales que aprendieron a cuestionar el poder con datos y a reírse de él, pues la risa es algo que el poder no controla.
Un espacio de aprendizaje y vida
Las asesorías con Rossana se realizaban en el estudio de su casa, rodeado de libros, símbolos de resistencia y fotografías. Allí recibía a estudiantes en diversas etapas de la vida, incluso con bebés, a quienes arropaba. Su esposo Pepe y su perra labrador también formaban parte del ambiente. Cuando el estudio se mudó al ITESO, la silla se convirtió en equipal y los abrazos llegaban a través de sus asistentes.
Enseñanzas más allá del aula
La Legión Reguillo no solo aprendió a pensar y reflexionar sobre la realidad social, sino también a tomar el espacio público, organizar manifestaciones y luchar por la justicia. Rossana enseñó a significar un nosotros coherente y congruente, tanto en la formación académica como en el aporte a la sociedad. La pregunta '¿cuándo comenzaré a leerte a ti?' representaba un reto que impulsaba a sus estudiantes a dar lo mejor de sí.
Una mirada sobre las víctimas
Rossana desarrolló en su Legión una visión invaluable sobre las víctimas, enseñando a sentir y acompañar el dolor de las injusticias. Poseía 'la espada del augurio', que le permitía ver más allá de lo evidente. Quienes compartieron aprendizajes con ella se sintieron abrumados por la belleza de su pensamiento y su creatividad para resolver problemas.
El legado de Monsiváis
Discípula de Carlos Monsiváis, Rossana inculcó en su Legión la idea de que no hay acción política colectiva sin acción cultural. Su lucidez académica era intimidante, pero siempre buscaba que sus estudiantes se sintieran orgullosos de su trabajo y mantuvieran un compromiso con la verdad.
Permanencia del legado
Quienes forman parte de la Legión Reguillo se comprometen a mantener vivo su legado, nombrando a Rossana en tiempo presente, recuperando sus ideas y su capacidad de nombrar lo innombrable. Abrazan a su familia: Pepe, sus hijos León y Daniela, y su nieta. Rossana vivió sus últimos días rodeada de montañas, a su altura. Que las montañas la acompañen y que sus perros la acaricien. La Legión Reguillo seguirá luchando por su permanencia.



