Yuval Sharon: 'No tiene sentido repetir servilmente el pasado' en la ópera
Yuval Sharon: Innovar en la ópera, no repetir el pasado

Yuval Sharon revoluciona la ópera con su visión de 'Tristán e Isolda' en la MET

El aclamado director de ópera y teatro Yuval Sharon está listo para presentar su innovadora versión de Tristán e Isolda, la icónica obra de Richard Wagner, en la prestigiosa MET Opera de Nueva York. Las funciones se llevarán a cabo del 17 de marzo al 2 de abril de 2026, con un evento especial: la función del 21 de marzo se transmitirá en vivo, a las 10:00 horas, en la pantalla gigante del Auditorio Nacional en la Ciudad de México.

Una ópera con resonancia contemporánea

Sharon asegura que esta ópera, estrenada hace 160 años en Alemania, mantiene una vigencia sorprendente. "El pasado distante que retrata 'Tristán e Isolda' son acciones que seguimos realizando hoy", explica el director. "Son ecos y olas del tiempo que rompen en la orilla una y otra vez. Esta ópera se asemeja al lenguaje que usamos al intentar comprender cómo funciona el trauma, cómo lidiamos con pasados difíciles o cómo ser buenas parejas".

La producción contará con la dirección musical de Yannick Nézet-Séguin y las voces estelares de la soprano noruega Lise Davidsen como Isolda y el barítono estadounidense Michael Spyres como Tristán. La obra relata la trágica historia de amor prohibido entre ambos personajes, unidos por una pócima de amor después de intentar envenenarse.

La filosofía en el escenario operístico

Para Sharon, la ópera representa mucho más que entretenimiento: "La ópera es una fábrica increíble de emociones, pero también podría ser un lugar increíble para que las ideas filosóficas florezcan y echen raíces", afirma. "Podría ser el lugar donde la filosofía se materializara en el escenario".

El director describe su conexión personal con la obra de Wagner: "Me enamoré de la ópera con Richard Wagner porque percibí en este compositor a alguien que quería capturar el universo entero a través del escenario". Esta ambición monumental es precisamente lo que atrae a Sharon hacia Tristán e Isolda, que considera "épica e íntima" simultáneamente.

La búsqueda constante de innovación

Yuval Sharon adopta una filosofía de constante renovación en su trabajo: "No tiene sentido repetir servilmente el pasado; hay que explorar constantemente ideas nuevas". Esta mentalidad se inspira en una frase que Wagner dirigió a sus hijos: "¡Niños, inventen algo nuevo!" (Kinder! Macht neues! en alemán).

El director explica que incluso al trabajar con el repertorio clásico, "debe haber una búsqueda constante de lo nuevo, porque de lo contrario uno se estanca y muere". Esta perspectiva lo lleva a imaginar que dentro de diez años podría crear "una versión totalmente distinta de esta ópera, siguiendo otra línea de pensamiento".

La experiencia transformadora de Wagner

Sharon recuerda cómo su conexión con el mundo de la ópera se profundizó mientras estudiaba textos y partituras de Wagner, especialmente al descubrir el ciclo del Anillo. "Fue una experiencia transformadora e increíble para mí", confiesa. "Aquella experiencia me electrizó por completo y me mostró las posibilidades que tenía esta forma de arte".

Actualmente, mientras se prepara para montar el ciclo del Anillo en la MET Opera, Sharon reflexiona sobre el desafío que enfrentó Wagner después del estreno de su primera producción: "Wagner estaba deprimido, pues sentía que había sido un fracaso. Mientras creaba 'Parsifal', dijo: 'Ahora que he creado la orquesta invisible, tengo que crear el teatro invisible'".

Detalles de la transmisión especial

La transmisión vía satélite de Tristán e Isolda en el Auditorio Nacional ofrecerá a los espectadores mexicanos:

  • Una experiencia operística de cinco horas de duración
  • La dirección innovadora de Yuval Sharon
  • La excelencia musical de Yannick Nézet-Séguin
  • Las interpretaciones de Davidsen y Spyres en los roles principales

Este evento representa una oportunidad única para presenciar cómo la visión contemporánea de Sharon revitaliza una obra clásica, demostrando que la ópera puede ser tanto un espejo del pasado como una ventana hacia nuevas interpretaciones artísticas.