Yoga facial contra la papada: experta revela ejercicios clave para tonificar músculos
Ejercicios de yoga facial para reducir la papada

Yoga facial: una solución natural para combatir la papada

La papada, comúnmente asociada al aumento de peso, es en realidad un fenómeno multifactorial que puede surgir debido al envejecimiento, malas posturas y hábitos modernos. Según expertos, esta condición se forma por el debilitamiento de los músculos faciales que sostienen la capa de grasa desde las mejillas hasta el mentón, un proceso natural pero que puede acelerarse por factores externos.

Factores que contribuyen a la aparición de papada

Además del envejecimiento, la papada puede aparecer en hombres y mujeres por mantener posturas incorrectas de los hombros y la espalda en relación con la cabeza, así como por una mala colocación de la lengua. Recientemente, se ha identificado el cuello tecnológico como un factor clave, derivado de la postura adoptada al mirar excesivamente pantallas de celulares, lo que reduce el flujo sanguíneo al cuello y causa rigidez en los hombros.

Maiko Tahara, experta en yoga facial, enfatiza que "para evitar la papada, lo más crucial es mantener una buena postura de la cabeza, alineada con la columna, el cuello, los hombros y la zona abdominal". Ella destaca que el yoga facial, similar al yoga corporal, se centra en trabajar los músculos, no la piel, aunque esto puede ayudar a tensarla ligeramente.

Ejercicios recomendados para reducir la papada

Estos ejercicios, diseñados por Tahara, deben realizarse con constancia para obtener resultados visibles:

  1. Ejercicio para corregir la posición de la lengua: Inclina la cabeza hacia atrás, pega la lengua al paladar con intensidad durante cinco segundos, relájala y repite 10 veces. Realiza este ejercicio tres veces al día para acostumbrarte a colocar la lengua correctamente, beneficiando también la alineación dental.
  2. Ejercicio en posición reclinada: Recuéstate boca arriba en la cama, con la cabeza colgando del borde del colchón. Abre la boca, pega la lengua al paladar y, al exhalar, eleva la cabeza. Bájala mientras inhalas y repite 30 veces. Practica este ejercicio una vez al día.
  3. Ejercicio combinado con movimientos de brazos: Saca la lengua como si intentaras tocar la nariz, levanta los brazos y baja los codos en forma de W para juntar las escápulas. Luego, pega las manos por los dorsos y cambia la posición de la lengua hacia abajo, apoyada en la barbilla. Deshaz la postura y repite 10 veces, una vez al día.

Estos movimientos no solo ayudan a tonificar los músculos faciales, sino que también promueven una mejor postura general, combatiendo efectos del estilo de vida sedentario y el uso excesivo de tecnología.