Cartas y Tarjetas Postales: Un Viaje Histórico a la Comunicación Personal
Hasta hace pocos años, las cartas eran el vehículo principal para mantener comunicación con seres queridos que se encontraban lejos, expresando sentimientos como cariño, gratitud, consuelo, alegría o recomendación. En una carta fechada el 7 de febrero de 1985, mi madrina Alicia Figueroa me escribía: “Adriana con mucho cariño contesto tu carta, esperando que estén bien de salud, te platico que…”, un testimonio que aún conservo y que forma parte de mi historia personal.
Fuente Indispensable para Historiadores
Las cartas representan una fuente indispensable para los historiadores, ya que con ellas se puede interpretar la vida cotidiana y social de una época, visualizando el contexto cultural. Permiten conocer el criterio, la forma y estilo de su autor, ya sea en ámbitos familiares, políticos o religiosos. Gracias a las cartas, se han revelado secretos diplomáticos, políticos y sociales, además de conocer el modo de pensar y sentir de infinidad de personajes históricos. Su influencia ha trascendido, estando presentes en canciones y el cine.
La Magia de las Tarjetas y Postales
En mi caso, las cartas que aún atesoro me hicieron recordar aquella época en que no existían las redes sociales y escribir una carta era la mejor manera de mantener viva una relación, ya fuera familiar, de pareja o de negocios. Entre esa correspondencia, se incluían tarjetas enviadas para destacar acontecimientos como cumpleaños, el día de la Madre o del Padre, nacimientos o Navidad. Estas tarjetas se fueron haciendo más específicas, detalladas y con mayor diseño, incluyendo aquellas que se abrían con mensajes o imágenes, o incluso con música.
- Se podían solicitar diseños personalizados en imprentas.
- Había tiendas especializadas o grandes almacenes para comprarlas, como una ubicada entre las calles de Pedro Moreno y Mariano Bárcenas, o en la esquina de la Avenida Juárez y 16 de septiembre en el Centro de Guadalajara, lugares que ya desaparecieron.
Dentro de este mismo género, las tarjetas postales se enviaban al viajar a otra localidad, sirviendo como recuerdo de la ciudad visitada y una forma de compartir sus maravillas, acercando el mundo a través de una imagen.
Logística y Espera en la Comunicación
El block de papel carta, las estampillas y los sobres especiales eran prioritarios. Para tener un mejor control y no esperar al cartero en casa, se podía rentar un apartado postal en oficinas de Correos de México. Esto era útil porque, en ocasiones, las cartas tardaban hasta un mes en llegar, y algunas nunca alcanzaban su destino, probablemente perdidas o enviadas a otro lugar.
Contraste con las Nuevas Generaciones
Para las nuevas generaciones, esta forma de comunicación resulta difícil de visualizar, considerando que hoy las noticias llegan al instante a través de redes sociales o teléfonos celulares, con mensajes breves y efímeros. Sin embargo, parte de la magia residía en esa espera ansiosa de leer una noticia, felicitación o saludo. A la distancia, puedo asegurar que esas cartas permitieron a mí y a otras personas mantener lazos de amistad, no olvidar nuestra historia personal y lo que en su tiempo significó.
En resumen, las cartas y tarjetas postales no solo son artefactos históricos valiosos, sino también testimonios de una era donde la comunicación era más lenta pero profundamente personal, dejando un legado cultural que perdura en la memoria colectiva.