Homenaje unánime a Jorge Kahwagi Gastine: su legado editorial, empresarial y humano
Legado de Jorge Kahwagi Gastine: innovación y amor a México

Un reconocimiento unánime en tiempos de polarización

La partida de don Jorge Kahwagi Gastine ha dejado una profunda tristeza, pero también ha revelado algo extraordinario en el actual clima de división: un reconocimiento unánime y plural hacia sus múltiples contribuciones a la sociedad mexicana. Esta rara unanimidad positiva habla volúmenes sobre el carácter del hombre que acaba de dejarnos, un personaje cuya huella se explica por tres pilares fundamentales.

Primer pilar: Un amor profundo y estratégico por México

Cuando asumí la dirección editorial de Crónica en 2014, don Jorge y yo coincidimos en una frase que definiría todo: "la línea editorial es México". Esta no era una consigna vacía o un nacionalismo ciego para él. Kahwagi Gastine, quien se unió como socio al grupo editorial del diario fundado por Pablo Hiriart en el año 2000 y se convirtió en su dueño años después, definía a Crónica como "un diario de oposición contra todo lo que dañe a México".

Esta filosofía se traducía en una práctica periodística concreta: informar con sentido crítico, priorizando la verdad y los intereses de los lectores, lejos del sensacionalismo o la nota roja predominante. Su compromiso con los valores lo materializó con la creación del Premio Crónica, una iniciativa que buscaba visibilizar lo positivo del país, reconociendo a ciudadanos e instituciones destacadas en ciencia, tecnología, cultura y academia. "Somos más los buenos", solía decir, "y México tiene mucha gente muy valiosa".

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Segundo pilar: El empresario innovador y visionario

La segunda razón de su legado radica en su espíritu empresarial innovador, que abarcó campos muy diversos. Su trayectoria comenzó en el mundo de la fotografía, con los recordados fotomatones en el Metro, y evolucionó hacia el liderazgo en digitalización de imágenes, documentos de identificación y apoyo a la seguridad pública.

Kahwagi Gastine siempre comprendió la importancia crucial de la tecnología. Esta mentalidad innovadora la extendió incluso a su pasión deportiva: como presidente de la Federación Mexicana de Golf, modernizó el registro de jugadores mediante el sistema de handicap y promovió escuelas formativas que han rendido frutos notables.

Tercer pilar: Un carácter cálido, honesto y confiado

Finalmente, y quizás el aspecto más memorable, fue su talante personal. Don Jorge no era simplemente amable; era genuinamente afectuoso y transparente, con un optimismo natural que a veces lo llevaba a confiar en exceso en los demás. Este carácter le abría puertas y le permitía ejercer un liderazgo respetuoso y no impositivo.

En lo profesional, siempre mostró interés por estar informado, pero jamás interfirió en las decisiones editoriales del diario. Sus sugerencias, pocas y distantes, siempre fueron planteadas en un tono de diálogo, nunca como órdenes. En sus últimos años, depositó su confianza y fue traspasando gradualmente su lugar en el diario a su nieto, Fernando Marón Kahwagi, en un proceso que culminó hace casi dos años.

Un legado que trasciende

Don Jorge Kahwagi Gastine deja un vacío inmenso, pero también un legado perdurable marcado por su amor a México, su innovación empresarial y su humanidad excepcional. En una de nuestras últimas comunicaciones, me escribió: "gracias por ser". Hoy, solo queda responder con gratitud: "gracias, Jorge, por haber sido".

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