La moda retrocede: pasarelas 2026 imponen la ultra delgadez como ideal inalcanzable
Moda 2026: retroceso a la ultra delgadez en pasarelas

La moda de la ultra delgadez: un retroceso alarmante en las pasarelas 2026

¿Recuerdas cuando la moda prometía inclusión y diversidad corporal? Esa etapa parece haber quedado atrás. Las pasarelas de 2026 están marcando un preocupante retroceso, con un 97.1 por ciento de los looks presentados en las Semanas de la Moda de Nueva York, Londres, Milán y París correspondiendo exclusivamente a tallas extra pequeñas. Este dato, revelado por Vogue Business, contrasta fuertemente con los discursos de body positive que dominaron la industria en años recientes.

El regreso de la estética de los noventa

Las pasarelas actuales están replicando la estética de los años noventa, cuando la ultra delgadez de modelos como Kate Moss era la norma. En Milán, la colección de Prada para Otoño/Invierno 2025 presentó siluetas extremadamente delgadas, generando críticas como las de Hanan Besovic, quien señaló: "Me encanta Prada, pero mi único pensamiento durante toda la colección es lo flacos que están estos modelos. Era muy difícil concentrarse en la ropa".

Los números confirman esta tendencia. En moda masculina, apenas el 0.2 por ciento de los 2,523 looks analizados en Milán y París correspondieron a modelos de talla grande. Philippe Pourhashemi, estilista independiente, expresó su decepción: "Me sorprendió ver modelos en París muy delgadas otra vez, y me decepcionó que algunos diseñadores no incluyeran hombres de tallas grandes en sus castings".

El impacto de medicamentos como Ozempic

La disponibilidad de fármacos como Ozempic está reconfigurando no solo la salud, sino también los estándares de belleza. Originalmente diseñados para tratar la diabetes tipo 2, estos medicamentos suprimen el apetito y están transformando hábitos de consumo. Hillary Taymour, diseñadora de Collina Strada, afirmó: "Todas las chicas de talla grande pasaron a talla mediana gracias a Ozempic. Todo el mundo lo toma. Es un medicamento que ha creado una industria más delgada".

Un estudio de International Flavors & Fragrances indica que el 85 por ciento de los usuarios reportan cambios significativos en el gusto, evitando alimentos grasos y dulces. Proyecciones de Circana sugieren que para 2030, los usuarios de estos fármacos concentrarán el 35 por ciento del gasto total en alimentos y bebidas, reflejándose en caídas en el consumo de snacks salados y dulces.

Factores estructurales y políticos detrás de la homogeneización

La homogeneización de las pasarelas responde a factores económicos y políticos. Producir ropa en tallas pequeñas es más sencillo y económico, como explicó Ekaterina Ozhiganova, fundadora de Model Law: "El mundo de la moda tiene que vender un ideal inalcanzable". Además, tras movimientos como #MeToo y Black Lives Matter, la diversidad está ahora bajo escrutinio.

Louis Pisano, comentarista de moda, señaló: "Hay un retroceso en la diversidad que coincide con lo que vemos políticamente. El interés en el cambio fue performativo. Ahora las marcas sienten que no están obligadas a hacer nada que no quieran hacer". A pesar de esto, algunas firmas como LGN Louis-Gabriel Nouchi mantienen su compromiso con la inclusión, presentando un 30.8 por ciento de looks en talla mediana.

La brecha entre pasarela y realidad

Mientras las pasarelas imponen siluetas delgadas, los consumidores tienen cuerpos diversos. Laura Leonide, modelo de talla 46, afirmó: "Nunca intenté participar en la Semana de la Moda de París, porque sé que el ideal francés es la talla 36". Una encuesta de Vogue Business revela que el mal ajuste y la inconsistencia en tallas disuaden la compra de prendas.

Valerie Steele, directora del Museo del Fashion Institute of Technology, observó: "El cuerpo nunca es natural. Siempre ha sido moldeado". La tecnología actual permite modificaciones más sofisticadas, y la asociación entre delgadez y estatus económico ha resurgido, amplificada por hashtags como #thinspo en redes sociales.

Este retorno a la ultra delgadez alimenta una industria millonaria de productos para bajar de peso, con el mercado global de snacks proteicos proyectando un crecimiento anual del 8.7 al 9.1 por ciento hasta 2035. La moda enfrenta así una paradoja: mientras los cuerpos reales son diversos, las pasarelas imponen un único ideal inalcanzable.