AC/DC desafía el tiempo ante 65 mil fans en el Estadio GNP Seguros de la CDMX
AC/DC rockea en CDMX ante 65 mil con energía sin edad

AC/DC Electrifica la CDMX con un Concierto Histórico Ante Multitudinaria Asistencia

El trueno del rock volvió a retumbar en la Ciudad de México cuando AC/DC, la legendaria banda de heavy metal, se presentó ante 65 mil almas en el Estadio GNP Seguros. En una noche cargada de energía pura, Angus Young, de 71 años, y Brian Johnson, de 78, desafiaron el paso del tiempo con una actuación que dejó claro que el espíritu del rock no conoce límites de edad.

Un Regreso Triunfal con Clásicos Inmortales

El concierto, parte de la gira Power Up, arrancó con "If You Want Blood You Got It", sumergiendo al público en un viaje sonoro que recorrió décadas de historia musical. Desde el primer momento, la guitarra de Angus Young resonó con la misma armonía y vigor de siempre, mientras la voz de Brian Johnson emergió potente y llena de carácter, como si los años no hubieran pasado por sus cuerdas vocales.

La multitud, compuesta por fans de todas las edades, desde veteranos canosos hasta jóvenes y niños, respondió con euforia desbordante. En la zona cercana al escenario, el ambiente se tornó salvaje, con brincos, empujones y cerveza volando por doquier, reviviendo la esencia de la vieja escuela del rock.

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Hitos Musicales que Encendieron la Noche

Brian Johnson saludó a la audiencia con un emotivo "¿Quién está listo para rock n' roll esta noche?", antes de lanzar el icónico "Back in Black". La secuencia de canciones incluyó éxitos como "Shot Down in Flames", donde Angus Young, vestido de rojo con su característico estilo, desplegó su baile enérgico y pasos icónicos que arrancaron aplausos y gritos de admiración.

El momento cumbre llegó con "Thunderstruck", una canción que hizo estallar el estadio en un caos controlado de energía desmedida. La euforia se mantuvo alta con temas como "Have a Drink on Me" y "Hells Bells", donde una campana descendió desde lo alto del escenario, acompañada de cuernos de diablo y diademas rojas que iluminaron el graderío.

Un Escenario de Fuego y Pasión Desenfrenada

La banda, integrada por todos sus miembros, tocó sin pausa, sudando y sacudiendo la cabeza al ritmo de la música. Brian Johnson, con chaleco y brazos descubiertos, mostró una vitalidad asombrosa, mientras Angus Young, ya sin saco y con la corbata desabrochada, ejecutó solos de guitarra intrépidos e imparables.

En "Highway to Hell", Johnson dio cátedra vocal, alternando entre agudos y graves con maestría. El escenario se encendió con llamas y bengalas, creando un espectáculo visual que complementó la potencia sonora, haciendo vibrar el concreto del estadio renovado.

Un Final Épico y una Despedida Emotiva

La noche avanzó con temas como "Sin City", "Dirty Deeds Done Dirt Cheap", y "Let There Be Rock", manteniendo la energía inalterable hasta el final. Para el cierre, Brian Johnson se envolvió en una bandera mexicana mientras cantaba "For Those About to Rock", sellando un vínculo de amor mutuo con el público.

Con dos fechas más programadas para el 11 y 15 de abril en México, la pregunta queda en el aire: ¿podrán fans y banda esperar otros 16 años para un reencuentro? Por ahora, el legado de AC/DC sigue vivo, demostrando que el rock, en su esencia más pura, es eterno.

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