El estreno de “Bem, un lémur en fuga” reactivó la conversación sobre el cine de animación en México, en el marco del Día del Niño 2026. En Noticias en Claro, el crítico de cine José Antonio Valdés Peña destacó la evolución de esta industria, que suma poco más de cinco décadas. La nueva película, dirigida por Leopoldo Aguilar, marca el impulso de nuevos estudios y propuestas en el país, tras años de producción limitada en el género animado nacional, mencionó.
Historia del cine animado en México: de clásicos a nuevos estrenos
El especialista explicó que el primer largometraje animado mexicano fue Los tres reyes magos, estrenado en 1974, lo que marcó el inicio formal de esta industria. A partir de ahí, surgieron títulos como Los supersabios y Katy la oruga en los años 80. Tras un periodo sin producción, el género resurgió con Una película de huevos, que impulsó nuevamente el cine animado comercial en México. Posteriormente, estudios como Ánima Estudios consolidaron franquicias como La leyenda de la Nahuala, enfocadas en leyendas y cultura popular.
“Bem, un lémur en fuga” impulsa nueva etapa de animación
El nuevo filme, desarrollado por Chiltepín Studios, tardó cerca de 10 años en producción. La historia sigue a un lémur que llega ilegalmente desde Madagascar a México y escapa, iniciando una aventura junto a una niña. Además, la película aborda temas como el cuidado del medio ambiente, el respeto a los animales y la amistad. De acuerdo con Valdés Peña, el cine animado mexicano sigue siendo una industria joven, pero con avances constantes y nuevas propuestas que buscan consolidarse en la taquilla.



