Tempo Barroco: La revolución musical que desafía la solemnidad clásica
En un audaz experimento que mezcla siglos de historia musical con toques contemporáneos, Tempo Barroco emerge como un espectáculo escénico que busca demoler las barreras entre la música clásica y las nuevas generaciones. Esta producción, que combina ficción histórica, comedia irreverente y ejecución musical en vivo, representa una apuesta arriesgada por hacer accesible el barroco a públicos diversos, desde jóvenes hasta familias completas.
Un trío musical que actúa y una historia anacrónica
La pieza se sustenta en el talento de Oír Trío Ensamble, formado por músicos con sólida formación que interpretan sus instrumentos mientras actúan en escena. Un violinista, un pianista y un violonchelista dan vida a esta propuesta única donde la música no es solo acompañamiento, sino protagonista absoluta.
La trama desarrolla un juego imaginativo donde cuatro figuras históricas de la música, que nunca coincidieron en tiempo ni espacio, se encuentran en una extravagante tertulia barroca. "Es una comedia hilarante donde se toca música barroca y, en algún momento, también hip hop; los personajes se deschongan", explica Belén Aguilar, directora del montaje.
La historia detrás del caos musical
El protagonista es el joven virtuoso Johann Gottlieb Goldberg, quien trabaja como músico personal del conde Keyserling. Cada noche debe interpretar las piezas que su patrón ha encargado a J.S. Bach para combatir el insomnio. Agotado por la rutina, Goldberg idea un plan para mostrar sus propias composiciones a figuras ilustres y lanzar su carrera como compositor.
Sin embargo, su estrategia se ve interrumpida por la llegada de tres artistas con personalidades explosivas: el compositor y violinista Heinrich Ignaz Franz von Biber, el violista de la corte del rey Luis XIV Marin Marais, y la soprano italiana Francesca Cuzzoni. Su presencia desata el caos, sacude la monotonía y pone a prueba los sueños del joven músico.
Una competencia cultural convertida en comedia
"Al protagonista le sale el tiro por la culata, porque se lucen más los demás", revela Aguilar. "Y se vuelve una competencia: qué piezas son mejores o cuál de las culturas, alemana, italiana o francesa, es más importante. Se juega con esos estereotipos y se vuelve un sinsentido pelear por el reconocimiento. Ahí está la comedia".
La directora añade que el montaje culmina con el conde despertándose y obligando a los músicos a huir para escapar del embrollo creado, cerrando así esta historia de excesos y anacronismos con un toque de humor absurdo.
Trayectoria y próximas presentaciones
Tempo Barroco se estrenó hace aproximadamente un año, ofreciendo funciones exitosas en el foro La Teatrería donde, según Aguilar, "la gente regresaba varias veces". Posteriormente participó en el Festival de Teatro Barroco y se presentó en la Universidad del Claustro de Sor Juana, consolidando su propuesta innovadora.
La obra, escrita por los músicos Alejandra Cortés, Diego Cifuentes y Sebastián Espinosa, mantiene su espíritu original de romper con la rigidez asociada tradicionalmente a la música barroca. "Queremos que la música barroca sea algo accesible y disfrutable para todo el público; no sólo para los conocedores, sino para toda la familia", enfatiza la directora.
El concierto escénico tendrá su próxima temporada del 17 al 19 de abril en el teatro del Centro Cultural Helénico, ofreciendo al público capitalino la oportunidad de experimentar esta fusión única de épocas, estilos y sensibilidades artísticas.



