Engrillados de Atlixco: Una Tradición Centenaria de Fe y Sacrificio
En el corazón de Atlixco, Puebla, una tradición religiosa única y profundamente arraigada celebra más de un siglo de existencia. Los engrillados, hombres que participan en un acto de penitencia durante la Semana Santa, mantienen viva una práctica que data de hace 110 años, simbolizando un agradecimiento ferviente a Dios por bendiciones como la salud, el trabajo o milagros concedidos, como la recuperación de enfermedades graves.
Motivaciones y Preparación Espiritual de los Penitentes
Los participantes se suman a esta tradición por diversas razones, todas ligadas a la fe y la devoción. Braulio Guevara, uno de los engrillados, compartió su experiencia: "Por nuestra fe y por seguir a Jesús, intentamos demostrar un poco de nuestra devoción. Tenemos milagros y peticiones, y es por nuestra fe que nos preparamos durante tres meses con pláticas, preparándonos física, mental y espiritualmente. Yo cargo entre cincuenta y setenta kilos de cadenas con espinas, unas veinte a cuarenta en el cuerpo, y una corona de espinas de huizache".
La penitencia no se limita al sufrimiento físico; implica un compromiso de vida para mejorar como personas. Moisés Rueda Hernández destacó su motivación personal: "Yo lo hago por agradecimiento y fe, por lo mucho que Dios me ha dado. Llevo ocho años participando".
Proceso de Preparación y Recolección de Espinas
Aunque la convocatoria está abierta a todos los interesados, los engrillados inician una preparación rigurosa tres meses antes del Viernes Santo. Alicia Garcés, coordinadora de los engrillados del Exconvento de San Francisco, explicó: "Se preparan de dos maneras: la primera es espiritual, con pláticas basadas en parábolas de Jesucristo y reflexiones bíblicas. La preparación física la realizan de manera personal".
Uno de los momentos más significativos es la recolección de espinas en las faldas del cerro y terrenos áridos de Atlixco. Los participantes buscan espinas entre huizaches y nopaleras, que luego colocan en brazos, piernas y torso durante el Viacrucis. En este recorrido, los penitentes caminan descalzos, cargando pesadas cadenas y coronas de espinas, representando el camino de Jesucristo hacia la crucifixión.
Significado Cultural y Religioso de la Tradición
Esta práctica no solo es un acto de fe individual, sino un evento comunitario que refuerza los lazos religiosos en Atlixco. Los engrillados, con su sacrificio, inspiran a la comunidad a reflexionar sobre los valores de gratitud y redención. La tradición ha perdurado por generaciones, adaptándose a los tiempos modernos mientras conserva su esencia espiritual.
En resumen, los engrillados de Atlixco son un testimonio vivo de la devoción y la cultura poblana, manteniendo una tradición que trasciende el dolor físico para enfocarse en el crecimiento personal y la conexión divina.



