Adiós a una voz emblemática del automovilismo mexicano
El mundo del deporte motor en México está de luto tras el fallecimiento de Marco Antonio Tolama, quien murió a los 79 años después de más de un mes hospitalizado por una complicación respiratoria. Su legado como piloto y, sobre todo, como comentarista, forjó a generaciones de aficionados al automovilismo en el país.
De piloto a comunicador: una trayectoria única
Marco Antonio Tolama inició su carrera en las pistas en la década de 1970, compitiendo en México, Estados Unidos, Canadá y Europa. En 1973, se coronó campeón de la Fórmula Vee en territorio nacional, ganándose el apodo del "Charro volador". Sin embargo, el alto costo del deporte y las limitaciones estructurales en México lo llevaron a retirarse como piloto, aunque siempre expresó satisfacción por su trayectoria.
Su transición al periodismo deportivo comenzó con una aparición en Sábados Deportivos de Televisa, dirigido por Eduardo Orvañanos. Posteriormente, con la privatización de IMEVISIÓN y su conversión en TV Azteca, Tolama fue contratado para apoyar la cobertura de la Fórmula 1, marcando el inicio de una larga carrera en los medios.
Una voz que narró épocas doradas
Como comentarista, Tolama cubrió eventos clave en espacios como DeporTV y Los Protagonistas, incluyendo:
- La trágica muerte de Ayrton Senna.
- Los triunfos de pilotos mexicanos como Adrián Fernández y Mario Domínguez en la Serie CART.
- Transmisiones de NASCAR, IndyCar y otras categorías.
Su labor no se limitó a la narración; también se dedicó a fomentar la afición al automovilismo y a formar nuevos periodistas especializados. Trabajó en empresas como Grupo ACIR y Claro Sports, manteniéndose activo hasta enero de 2026, cuando publicó su última videocolumna sobre Sergio Pérez y Cadillac.
Un adiós entre el cariño y la solidaridad
En sus últimos días, una campaña de recaudación logró reunir casi un millón de pesos para sus gastos hospitalarios, reflejando el afecto que generó. Aunque mostró mejorías, su salud decayó, y su familia compartió un emotivo mensaje en redes sociales, describiéndolo como una persona apasionada que vivió al máximo, rodeado del amor de su esposa Araceli, sus hijos Jimena y Marco, y miles de aficionados.
Marco Antonio Tolama deja un vacío en el periodismo deportivo mexicano, pero su voz perdurará como leyenda en el automovilismo nacional.
