El boxeo mexicano llora la partida de un histórico rival de Julio César Chávez
La comunidad deportiva nacional e internacional se encuentra sumida en la tristeza tras confirmarse el fallecimiento de Rubén Castillo, ex boxeador profesional que destacó como uno de los grandes rivales de la leyenda mexicana Julio César Chávez. El pugilista, apodado "el Conquistador", murió a los 68 años en su residencia de California, Estados Unidos, rodeado de su familia más cercana.
Confirmación oficial y últimos momentos
La noticia comenzó a circular el pasado 25 de febrero y fue confirmada oficialmente por Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), quien compartió un emotivo mensaje en redes sociales describiendo a Castillo como una "persona maravillosa". Sulaimán había encendido las alarmas semanas antes al solicitar oraciones y apoyo espiritual para el ex boxeador, cuya salud se había deteriorado considerablemente.
De acuerdo con reportes de medios internacionales como TMZ, Rubén Castillo falleció tras enfrentar una dura batalla contra el cáncer, pasando sus últimos momentos en un entorno íntimo y familiar. Hasta el momento, la familia no ha proporcionado detalles oficiales sobre los servicios funerarios, lo que ha generado especulaciones sobre un posible velorio en California esta misma semana.
Trayectoria y legado en el cuadrilátero
Nacido en Texas en 1957, Rubén Castillo debutó como profesional en 1975 con una victoria por nocaut sobre Frank Castro, marcando el inicio de una carrera que lo llevaría a enfrentarse a algunas de las mayores figuras del boxeo mundial:
- Salvador Sánchez - Leyenda mexicana del peso pluma
- Alexis Argüello - Tricampeón mundial nicaragüense
- Juan Laporte - Ex campeón mundial puertorriqueño
- Julio César Chávez - Ícono del boxeo mexicano
Aunque nunca logró coronarse como campeón mundial, Castillo dejó un récord impresionante de 67 victorias y 10 derrotas, con 37 triunfos por la vía del nocaut. Su carrera profesional se extendió hasta 1997, cuando se retiró definitivamente tras varios regresos intermitentes al ring.
Vida después del boxeo activo
Lejos de alejarse completamente del deporte que lo vio crecer, Rubén Castillo mantuvo su conexión con el boxeo trabajando como comentarista y analista, compartiendo su vasta experiencia con nuevas generaciones de pugilistas y aficionados. Además, incursionó brevemente en el cine con su participación en la película "Puños de acero" en 1988, demostrando que su talento trascendía el cuadrilátero.
En sus últimos años, el ex boxeador optó por una vida discreta, alejado de los reflectores mediáticos. Quienes lo conocieron personalmente coinciden en describirlo como una persona disciplinada, respetuosa y profundamente comprometida con el deporte del boxeo, cualidades que lo acompañaron tanto dentro como fuera del ring.
La partida de Rubén Castillo representa una pérdida significativa para el boxeo mexicano e internacional, recordándonos el legado de aquellos pugilistas que, aunque no siempre alcanzaron la cima mundial, dejaron huella imborrable con su entrega y calidad técnica en el cuadrilátero.
