El COI pone bajo la lupa la relación de Infantino con Trump
La neutralidad olímpica ha vuelto a ocupar un lugar central en el debate deportivo internacional. En el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina, la presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, anunció que su organismo iniciará una revisión exhaustiva de la conducta de Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Esta decisión surge tras la aparición pública del dirigente suizo en Washington, durante un evento encabezado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que podría contravenir los principios de independencia política establecidos en la Carta Olímpica.
Una aparición polémica en la "Junta de la Paz"
Infantino asistió a la reunión inaugural de una Junta de la Paz promovida por el gobierno estadounidense, donde se le vio portando una gorra roja con las siglas USA y los números 45 y 47, un claro guiño a los periodos presidenciales de Trump. Coventry declaró que el COI desconocía por completo la participación de Infantino en este acto hasta que la prensa lo hizo público, subrayando que la Carta Olímpica exige a sus miembros mantener una estricta independencia frente a intereses políticos y comerciales.
"No sabía que teníamos a un miembro del COI al frente y en el centro", afirmó Coventry durante una conferencia de prensa en Milán-Cortina, al ser cuestionada sobre el sombrero y la presencia de Infantino en el evento. La dirigente evitó prejuzgar el caso, pero enfatizó que la revisión se realizará bajo el marco normativo de la Carta Olímpica, documento que prohíbe aceptar mandatos o instrucciones de gobiernos que puedan comprometer la libertad de acción de sus miembros.
Acuerdos y acusaciones de parcialidad
Durante su participación en la Junta de la Paz, Infantino anunció un acuerdo que describió como histórico entre la FIFA y dicha entidad, destinado a proyectos de reconstrucción en Gaza. El plan incluye la construcción de 50 mini canchas, cinco campos profesionales, una academia y un estadio con capacidad para 20,000 espectadores, con una inversión potencial que ronda los 75 millones de dólares.
Sin embargo, esta cercanía con Trump no es nueva. Desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca en 2025, Infantino ha reforzado sus vínculos, llegando a entregarle el primer Premio FIFA de la Paz durante el sorteo mundialista en Washington. El exjefe de gobernanza de la FIFA, Miguel Maduro, ya había acusado al dirigente de violar la neutralidad del organismo, mientras que la ONG FairSquare presentó una queja formal ante el comité de ética por supuestas faltas reiteradas.
El delicado equilibrio en la diplomacia deportiva
Coventry, una exnadadora zimbabuense con una brillante carrera olímpica y experiencia como ministra en su país, conoce bien los desafíos de mantener la credibilidad institucional en tiempos de diplomacia deportiva agresiva. Bajo su mandato, el COI busca blindar su imagen ante intentos de influencia política, especialmente en un contexto donde Estados Unidos será coanfitrión de la Copa del Mundo 2026 junto a México y Canadá, torneo que inicia el 11 de junio.
La investigación apenas comienza, y el COI revisará documentos y hechos para determinar si hubo una violación a la neutralidad. La resolución de este caso podría sentar un precedente crucial en una era donde el poder político intenta jugar en la misma cancha que el deporte. En la vitrina olímpica, la neutralidad sigue siendo, sin duda, la medalla más difícil de alcanzar y preservar.