Infantino, con las horas contadas en la FIFA: ligas europeas
Infantino, con las horas contadas en la FIFA: ligas europeas

La propuesta de Gianni Infantino de vender una participación en los derechos comerciales del Mundial provocó un fuerte rechazo entre las federaciones regionales y ahora pone en duda su continuidad como presidente de la FIFA. Tras el fracaso del plan, el máximo responsable de las ligas profesionales de Europa aseguró que solo cabe una consecuencia para el dirigente suizo.

El origen de la controversia

Infantino, quien ocupa la presidencia de la FIFA desde el 26 de febrero de 2016, impulsó un proyecto para ceder un porcentaje de los derechos comerciales del Mundial a inversores externos. La iniciativa fue presentada sin que los órganos clave de la FIFA, incluido su Consejo, tuvieran conocimiento, según denunció Claudius Schäfer al periódico suizo SonntagsZeitung.

El plan generó una ola de protestas por parte de las confederaciones regionales. Ante la presión, Infantino aseguró que la FIFA había descartado la propuesta. Sin embargo, el daño ya estaba hecho: la crisis de confianza se extendió por el organismo rector del fútbol mundial.

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Claudius Schäfer: "Solo hay una consecuencia"

Schäfer, director ejecutivo de la Liga Suiza de Fútbol y responsable de la organización que representa a 53 ligas de fútbol profesional masculino y femenino en Europa, fue contundente en sus declaraciones. "Cuando vi cómo se desarrolló todo este asunto y que los órganos clave de la FIFA no habían participado, entonces, en esencia, solo hay una consecuencia en cualquier empresa o asociación", afirmó.

Al ser consultado directamente sobre si esto significa que Infantino ya no es aceptable como presidente de la FIFA, Schäfer respondió: "Esta suele ser la consecuencia cuando alguien en una empresa impulsa un acuerdo comercial de este tipo sin que nadie lo sepa".

UEFA y CONCACAF pierden la confianza

El sábado, las confederaciones de la UEFA y la CONCACAF emitieron un comunicado conjunto en el que manifestaron que habían perdido la confianza en el liderazgo de Infantino. Esta declaración marca un precedente importante, ya que ambas confederaciones representan a las selecciones y clubes más influyentes del mundo.

Para Schäfer, la propuesta evidenció que el principal objetivo de la FIFA era maximizar los beneficios para terceros mediante la organización de más competiciones y de mayor envergadura en el futuro. "Se trata únicamente de las ventajas económicas; todo lo demás se ignora por completo", señaló.

El impacto en el calendario internacional

Las Ligas Europeas, el organismo que agrupa a las principales competiciones del continente, se opusieron al plan porque implicaría añadir más partidos a un calendario internacional ya saturado. Esto ocurriría en detrimento de los campeonatos nacionales, explicó Schäfer.

"Nadie estaba al corriente de los planes, ni siquiera el Consejo de la FIFA, el órgano rector de la federación. Me sorprendió mucho que el presidente actuara de forma totalmente aislada en este asunto", agregó.

La situación deja a Infantino en una posición delicada a pocos años de la organización del Mundial 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. Las críticas y la falta de respaldo interno podrían acelerar un cambio de liderazgo en el organismo, aunque hasta el momento no se ha anunciado ninguna moción formal en su contra.

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