Trump condiciona la pausa al diálogo
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Washington y Tel Aviv han aceptado posponer una nueva ofensiva contra Irán, a condición de que se alcance de forma inminente un acuerdo para poner fin al conflicto en Oriente Medio. La declaración, difundida el sábado en su plataforma Truth Social, llega después de que el mandatario amenazara con golpear "muy fuerte" a la República Islámica, según reporta la agencia AFP. Sin embargo, la agencia iraní Mehr calificó el anuncio como "una nueva mentira" y subrayó que las fuerzas armadas del país se mantienen "en máxima alerta y listas ante cualquier eventualidad".
Según el mensaje de Trump, tanto Irán como otros países de la región le habrían solicitado "aplazar cualquier ataque". Con base en esa petición, el republicano aseguró que aceptó "cancelar el ataque", siempre y cuando se logre "llegar rápidamente" a un acuerdo. La Casa Blanca no ha emitido un comunicado oficial adicional, pero el anuncio se produce en medio de una intensa actividad diplomática.
Contactos diplomáticos de última hora
La agencia oficial saudita SPA informó que el príncipe heredero Mohamed bin Salmán conversó por teléfono con Trump y le "subrayó la necesidad de dar prioridad al diálogo para reducir las tensiones y la importancia de desplegar todos los esfuerzos posibles para lograr una tregua que abra el camino a soluciones diplomáticas". En paralelo, los cancilleres de Arabia Saudita e Irán mantuvieron una conversación telefónica, y Teherán también contactó a Pakistán y Turquía para abordar "el riesgo de una escalada de las tensiones y la inseguridad en la región", según reportes de medios estatales iraníes.
Estas gestiones diplomáticas contrastan con la retórica belicista de las últimas semanas. Trump había asegurado que Estados Unidos estaba "listo" para atacar a Irán a niveles "no vistos desde la Segunda Guerra Mundial". El temor a una nueva escalada aumentó después de que la prensa estadounidense informara que la administración evaluaba ataques contra infraestructuras energéticas iraníes.
Exigencias para el acuerdo: Ormuz y el programa nuclear
El presidente estadounidense condicionó cualquier tregua a la "Inmediata, Completa y Total APERTURA DEL ESTRECHO DE ORMUZ, y el fin de la amenaza nuclear de Irán". En su publicación, Trump afirmó que Israel "se suma a este compromiso". Sin embargo, la agencia Fars, también iraní, citó el domingo a una fuente cercana a los negociadores que señaló que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado "mientras Estados Unidos mantenga sus acciones hostiles".
El conflicto comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel bombardearon Irán, y ha entrado en una fase de ataques y contraataques. Un alto el fuego anterior, que incluía la reapertura de Ormuz, fracasó, y desde entonces Irán ha reforzado su control sobre esta vía marítima clave para el comercio mundial de hidrocarburos. La reanudación de las hostilidades en julio impulsó nuevamente los precios internacionales del petróleo, que habían caído durante la tregua inicial.
Reacción de las embajadas y nuevos frentes
Antes del anuncio de Trump, las embajadas estadounidenses en Oriente Medio habían recomendado a sus ciudadanos evaluar la posibilidad de abandonar la región ante una eventual "escalada" del conflicto. Aunque no se registraron ataques entre el viernes y el domingo, el ambiente sigue siendo tenso. La guerra ha abierto un nuevo frente en el mar Rojo, donde los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, han anunciado un bloqueo de los puertos sauditas y han reivindicado ataques contra petroleros e instalaciones petroleras del reino.
Estas acciones amenazan la circulación por el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el océano Índico y, a través del canal de Suez, con el Mediterráneo. Se trata de una ruta de importancia creciente para la exportación de petróleo saudita. Por otro lado, Egipto sufrió el miércoles su primer ataque desde el inicio de la guerra: un dron alcanzó dos buques gaseros, uno de ellos operado por una empresa estadounidense, en el puerto de Damieta. También se informó de un "proyectil desconocido" que impactó un petrolero frente a las costas de Omán.
Impacto económico y escenario político
El control de Irán sobre el estrecho de Ormuz ha llevado a Teherán a exigir a los buques que obtengan permiso y paguen tasas de tránsito. La firma de seguimiento del comercio marítimo Kpler señaló que el tráfico por el estrecho se ha desplomado, lo que añade presión a la economía global. En este contexto, el tira y afloja entre Washington y Teherán se produce apenas tres meses antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, donde el Partido Republicano de Trump podría perder el control del Congreso.
La situación sigue siendo volátil, y las declaraciones de Trump no han disipado la desconfianza de Irán, que insiste en que sus fuerzas armadas están preparadas para responder a cualquier eventualidad. Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos de Arabia Saudita, Pakistán y Turquía buscan evitar una conflagración regional con consecuencias impredecibles para el suministro energético y la estabilidad de Oriente Medio.



