Tras 75 años de carrera, Roberto Guerrero Ayala se prepara para despedirse de la crónica deportiva después del Mundial 2026. Con 90 años cumplidos, este legendario narrador ha sido testigo de 14 Copas del Mundo, un récord que busca extender a 15 en la próxima cita mundialista.
Un sábado en el Toks
La mesa 70 del Toks en Guadalajara tiene un dueño indiscutible los sábados por la mañana. Sin título de propiedad, todos los meseros saben que pertenece a Roberto Guerrero Ayala y sus acompañantes. En la capital tapatía, hablar de "don Rober" es sinónimo de crónica futbolera, ya sea en televisión o radio. Es el único cronista mexicano que ha participado en 14 Copas del Mundo, un récord avalado por la prensa especializada.
En ese punto de reunión, que ha sido el mismo por más de 40 años, fui invitado para charlar con él en el marco de su cumpleaños 90. Tomamos café y dimos vida a los recuerdos de más de siete décadas en la narración deportiva y taurina. Durante este periodo, confiesa, solo ha faltado a su cita sabatina en contadas ocasiones: algunas por salud y otras por la pandemia en 2020. Pero nunca ha llegado tarde; tiene la costumbre de ser el primero en la mesa, como un torero partiendo plaza.
Los inicios en la radio
Don Roberto siempre estuvo al lado de las grandes figuras del fútbol. "Mira, en los ochenta éramos como 20 los que veníamos a platicar y a tomar cafecito. Se juntaban varias mesas de tantos que éramos. Entre periodistas, cantantes, ganaderos y toreros; hoy si acaso vienen cuatro", comenta mientras da un sorbo a su descafeinado.
Orgullosamente zamorano, rojinegro y taurino, su vestimenta es pulcra. Es tapatío por adopción, pero siempre recurre a su terruño para rememorar pasajes significativos. No duda en afirmar que la Catedral de Zamora es la más hermosa de México.
Su primera transmisión
—¿Cómo se inició en la radio y en la crónica deportiva? —Mi primera transmisión fue el 16 de febrero de 1951 en un partido entre Zamora e Irapuato, y fue accidental. El locutor no pudo ir por una lesión y el director me puso a narrar. Nunca había agarrado un micrófono; trabajaba como asistente del contador en la estación. Lo único a mi favor es que me gustaba el fútbol. La narración salió pésima y el lunes los patrocinadores protestaron. A los 15 días me volvieron a poner porque no había nadie más. Tuve la fortuna de conocer a José Luis Lamadrid, jugador del Cuautla, quien me dio los nombres de los jugadores. Salió mejor. Para el tercer partido bajé a los vestidores a preguntar los apellidos y salió muy bien. Cuando regresó el cronista, los patrocinadores pidieron que yo estuviera en todos los partidos del Zamora. De ahí me quedé hasta la fecha. Ya son 75 años.
El salto al Mundial
—¿Y el salto de narrar Segunda División a un Mundial? —Fue por un concurso de Emilio Azcárraga Vidaurreta. Me inscribí, fui a la Ciudad de México, hice la prueba narrando un partido. Terminó el primer tiempo y me felicitaron, me dijeron que si me quedaba a narrarlo todo. Así quedó. Meses después me llamaron para narrar en Toluca y al terminar me preguntaron si quería conocer al señor Azcárraga. Me dijo: "te estuve oyendo y me gustaría que te quedaras a la inauguración del estadio Azteca". Me dio una platea y viáticos. Luego me preguntaron si tenía pasaporte; no tenía. Me lo sacaron, también la visa de Estados Unidos, y ahí supe que me iba al Mundial de Inglaterra. Por poco me desmayo. Yo solo oía las narraciones por radio y ahora a presenciarlo y narrarlo. Mi madre y mi esposa se quedaron sin palabras.
—¿Recuerda esa experiencia en su primer Mundial? —¡Cómo no! Viajé con Paco Malgesto y Antonio Andere en un avión de México a Bruselas y luego a Londres. Llegó mi primer Mundial y no pasó nada. Lo narré bien y me pagaron bien, en dólares. Pero en casi cuatro años no me volvieron a hablar; seguí en Zamora. Luego, previo a México 70, me llamaron para narrar México vs. Unión Soviética, y fue la primera vez que narré con Ángel Fernández.
—¿Y a partir de ahí se quedó en Televisa? —Eso pasó hasta 1971, un año después. Ahí me integré a Telesistema Mexicano, hoy Televisa Chapultepec.
Noventa años y un sueño mundialista
Antonio Carbajal, Lothar Matthäus, Guillermo Ochoa, Gianluigi Buffon, Rafael Márquez, Andrés Guardado, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi comparten la hazaña de participar en cinco Mundiales. Roberto Guerrero Ayala ha narrado 14 y, de hacerlo en junio próximo, se convertirá en el único cronista deportivo en el mundo con vigencia desde 1966. Es el único testigo del micrófono que ha presenciado desde la Copa en Inglaterra a lo mejor del balompié. La FIFA ya contempla un emotivo reconocimiento al considerarlo una leyenda del fútbol.
Al preguntar por qué no estuvo en Qatar 2022, comenta que fue por una cirugía de cadera. De no ser así, hablaríamos de 15 campeonatos ininterrumpidos. La segunda taza de café llega justo antes de los recuerdos indelebles.
—Cada Mundial tiene lo suyo, pero ¿cuál le trae mejores recuerdos? —He visto a extraordinarios futbolistas: Lev Yashin, Gordon Banks, Franz Beckenbauer, Ronaldo, Ronaldinho. Pero el Mundial de México 70 es el mejor de la historia. Haber presenciado a Pelé aquí en Guadalajara, con Rivelino, Tostao, Jairzinho, Clodoaldo, Gerson, Carlos Alberto. Con esa Copa me quedo.
—¿Con cuál época se queda? ¿La de antes o la contemporánea? —Indudablemente la de antes. Por la calidad de grandes futbolistas entre los 60 y los 80. En esos 30 años el fútbol fue brillante; después empezó a declinar con sistemas raros. Hoy hablamos de solo dos futbolistas; antes había una nube de jugadores enormes.
—En unas semanas llegará a las 15 Copas, un récord mundial. ¿Siente que no ha habido reconocimiento? —No tengo resentimiento. He recibido muchos homenajes, uno de la FIFA y hasta del cardenal. Hace unos años me dieron el Premio del Cronista del año en la Ciudad de México. De quién sí guardo un... es de Jesús Martínez Patiño, que no me ha considerado para el Salón de la Fama, como sí lo ha hecho con varios periodistas capitalinos. Pero sé que eso lo hace Antonio Moreno y quizá no soy de su agrado.
—¿Qué le falta por cumplir? —Llegar a narrar mi Copa Mundial número 15. Ya me dijeron en Radiorama que esperan que llegue esa cita. Y sobre todo a Dios, que es mi jefe supremo. Él me ha permitido llegar a esta fecha con el auxilio de su madre santísima. Y hasta que él diga "hasta aquí", así será.
Don Roberto se despide del Toks con su clásico saludo y la promesa de regresar el próximo sábado. El café se ha terminado y pasa del mediodía en Guadalajara. Ahora es tiempo de contar los días para la cita tan esperada de un cronista que, según la FIFA, es una leyenda viviente de los micrófonos no solo de México, sino del mundo. Junio llega ya.



