Investigación expone maltrato sistemático en granjas porcinas de Aragón
La organización internacional Igualdad Animal ha hecho pública una nueva y alarmante investigación realizada en nueve granjas de cerdos ubicadas en la comunidad autónoma de Aragón. Las imágenes y documentación recopiladas evidencian graves problemas de maltrato animal, abandono y negligencia que, según la organización, se han perpetuado de manera generalizada debido a la ausencia de inspecciones efectivas por parte de las autoridades competentes.
Hallazgos impactantes en las instalaciones
El equipo de investigación de Igualdad Animal documentó una serie de situaciones críticas que comprometen seriamente el bienestar de los animales:
- Mortalidad neonatal alarmante: Se registró una alta mortalidad de crías, que ronda el 15% según datos oficiales, con animales extremadamente débiles que mueren por falta de cuidados, incapacidad para alimentarse o abandono total.
- Presencia de cadáveres: Se encontraron restos de animales fallecidos junto a otros vivos, incluyendo recién nacidos aún cubiertos de placenta, lo que indica condiciones sanitarias deplorables.
- Confinamiento extremo: Las cerdas madres están confinadas en jaulas de gestación tan estrechas que les impiden moverse con normalidad, favoreciendo conductas de estrés y autolesión.
- Mutilaciones rutinarias: Se practican cortes de cola y castraciones sin la atención veterinaria adecuada, acciones que la legislación europea solo permite de forma excepcional y bajo estrictos controles.
- Problemas de salud generalizados: Heridas, hinchazones y deformidades son comunes debido a la falta de higiene y atención médica básica en las instalaciones.
Falta de inspección: un sistema colapsado
Uno de los principales obstáculos que permite a la industria cárnica incumplir las leyes de bienestar animal es la falta de inspección oficial. Los datos recopilados por Igualdad Animal muestran que solo entre el 1% y el 3% de las explotaciones ganaderas en España son revisadas cada año por las autoridades. Además, la mayoría de estos controles se realizan con aviso previo, lo que reduce drásticamente su efectividad y permite ocultar irregularidades de manera sistemática.
"Hablar de controles habituales cuando una granja podría tardar décadas —o incluso un siglo— en ser inspeccionada demuestra lo insuficiente del sistema. Los animales pueden sufrir durante años sin que nadie actúe", afirma Anna Mulá, gerente de Incidencia Legislativa de Igualdad Animal en España.
Respuesta gubernamental y prioridades en conflicto
Tras darse a conocer la investigación, el Gobierno de Aragón aseguró que el sector porcino "pasa los controles habituales" y "trabaja bien". Sin embargo, de manera preocupante, también ha revelado que un animal puede no cumplir parámetros de bienestar y aun así ser considerado apto para el consumo humano, declaraciones que, según los activistas, muestran una prioridad económica frente al bienestar animal.
En un giro controvertido, el Gobierno de Aragón decidió no iniciar expediente sancionador contra las granjas denunciadas por Igualdad Animal tras las inspecciones realizadas en enero de 2026. Por su parte, la organización ha adelantado que seguirá exhibiendo la crueldad en las explotaciones de cerdos y exigiendo a las autoridades que hagan cumplir la ley de manera rigurosa y transparente.
Esta situación pone en evidencia la urgente necesidad de reformar los sistemas de inspección y garantizar que el bienestar animal no sea sacrificado en aras de la productividad económica.
