La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió, por mayoría de votos, reducir en 25 puntos base la Tasa de Interés Interbancaria a un día, situándola en 6.50% durante su reunión del 6 de mayo de 2026. Con esta acción, el instituto central dio por concluido el ciclo de recortes que inició en marzo de 2024 y anticipó que será apropiado mantener la tasa en su nivel actual hacia adelante.
Votación dividida
La votación resultó en tres votos a favor del recorte —de Victoria Rodríguez Ceja, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo— frente a dos votos en contra, que optaban por mantener la tasa en 6.75%, emitidos por Galia Borja Gómez y Jonathan Heath Constable.
Debilidad económica en el primer trimestre
La economía mexicana mostró un desempeño notablemente peor al esperado. Durante el primer trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo un 0.77% en términos trimestrales, revirtiendo gran parte del avance registrado en el trimestre anterior. La debilidad fue generalizada: los sectores de manufactura, minería, servicios y actividades primarias registraron caídas. El consumo privado acumuló una contracción del 2.1% desde diciembre, y la inversión fija bruta también retrocedió. El único motor de la actividad fue la demanda externa, con las exportaciones manufactureras no automotrices creciendo a tasas de doble dígito y alcanzando niveles históricos. La Junta consideró que esta debilidad implica una ausencia de presiones de demanda y que las condiciones de holgura continuarán ampliándose.
Inflación a la baja pero con riesgos
En materia de inflación, la inflación general disminuyó de 4.59% en marzo a 4.45% en abril, impulsada por la caída de la inflación subyacente de 4.45% a 4.26%. El componente no subyacente se mantuvo elevado, principalmente debido al alza del jitomate, que explicó 64 de los 66 puntos base de incremento acumulado entre enero y abril. La Junta destacó que no se han observado efectos de segundo orden derivados de los ajustes al IEPS ni de las medidas arancelarias. No obstante, el balance de riesgos para la inflación se mantiene con sesgo al alza, especialmente por la persistencia de la inflación de servicios y la incertidumbre geopolítica.
Posturas divergentes
Los dos votos disidentes reflejaron posturas de mayor cautela. Borja Gómez argumentó que la sucesión de choques de oferta y la lentitud en la convergencia hacia la meta del 3% justifican mantener la postura actual. Heath señaló que la tasa real ex-ante ha alcanzado niveles no vistos desde 2022, que el margen para recortes adicionales frente a la Fed es estrecho y que una pausa prolongada permitiría absorber los choques inflacionarios vigentes.
Compromiso con la estabilidad
El Banco de México reafirmó su compromiso con la estabilidad de precios y su disposición a mantener la postura monetaria en el nivel alcanzado para hacer frente a los riesgos derivados del entorno macroeconómico, incluida una eventual escalada del conflicto en Medio Oriente.



