El gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda, habría adquirido un paquete accionario de la empresa española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) en el Tren Suburbano, según reveló una investigación periodística. La operación, que se habría realizado sin pasar por el Congreso, ha generado controversia entre especialistas y políticos, quienes cuestionan la transparencia y la rentabilidad de la inversión.
Detalles de la compra
De acuerdo con documentos obtenidos, el gobierno mexicano compró acciones de CAF en el consorcio que opera el Tren Suburbano, que conecta la Ciudad de México con el Estado de México. La transacción se habría realizado a través de un fideicomiso, sin que se diera a conocer públicamente el monto exacto ni las condiciones del acuerdo. La empresa CAF es la encargada de fabricar y mantener los trenes del sistema.
Reacciones encontradas
Analistas financieros señalan que la compra podría representar un buen negocio para el Estado, ya que le permitiría tener mayor control sobre un servicio estratégico. Sin embargo, otros advierten que la operación implica riesgos, como la exposición a las deudas de la empresa o la falta de experiencia del gobierno en el sector ferroviario. Legisladores de oposición han solicitado una investigación para esclarecer los términos de la compra y si se vulneró la ley de adquisiciones.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda no ha emitido un comunicado oficial al respecto. Se espera que en los próximos días se den a conocer más detalles sobre esta polémica inversión.



