En un operativo conjunto, autoridades federales y estatales destruyeron 9 millones de cigarros ilegales en el estado de Nuevo León. La acción forma parte de los esfuerzos por combatir el contrabando y proteger la salud de los consumidores.
Detalles del operativo
El decomiso se realizó en varios puntos de la entidad, donde se encontraron cigarros sin los permisos sanitarios correspondientes. Los productos eran comercializados en tianguis y establecimientos informales, evadiendo impuestos y poniendo en riesgo a los fumadores.
Impacto económico
Se estima que el valor de los cigarros destruidos asciende a varios millones de pesos. Las autoridades señalaron que estas acciones continuarán para frenar el mercado ilegal que afecta a la industria legal y a las finanzas públicas.
La Secretaría de Hacienda y la Procuraduría Federal del Consumidor participaron en la supervisión de la destrucción, asegurando que los productos fueran incinerados de manera segura.
Consecuencias legales
Los responsables de la distribución de estos cigarros podrían enfrentar penas de prisión y multas económicas. Las investigaciones continúan para identificar a los cabecillas de las redes de contrabando.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para comprar solo productos legales y denunciar cualquier actividad sospechosa.



