Unión Europea evalúa respuesta contundente ante aranceles globales de Trump
UE analiza respuesta a aranceles de Trump, incluye 'bazuca comercial'

Unión Europea prepara respuesta firme ante aranceles globales de Trump

La Unión Europea se encuentra en un proceso de análisis intensivo para definir su estrategia de respuesta ante los aranceles globales que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea imponer, con tasas que oscilan entre el 10% y el 15%. Este movimiento ha generado una reacción inmediata en los círculos comerciales europeos, donde se evalúan opciones contundentes para proteger los intereses económicos del bloque.

Instrumentos de defensa comercial en la mesa

Según declaraciones del ministro de Comercio francés, Nicolas Forissier, a Financial Times, la UE dispone de herramientas adecuadas para enfrentar esta situación. "Si fuera necesario, la UE dispone de los instrumentos adecuados", afirmó Forissier, destacando que Francia y otros socios europeos están en conversaciones con la Comisión Europea para coordinar una respuesta unificada.

Entre las medidas consideradas, se destaca el llamado "bazuca comercial", un instrumento anticoerción (ACI) que podría tener un impacto significativo en empresas tecnológicas estadounidenses. Este mecanismo incluye competencias amplias, tales como:

  • Control estricto de las exportaciones hacia Estados Unidos.
  • Aplicación de aranceles sobre servicios proporcionados por compañías estadounidenses.
  • Exclusión de empresas estadounidenses de contratos públicos dentro de la Unión Europea.

Además, la UE tiene a su disposición un paquete de aranceles de represalia, actualmente suspendido, que afectaría productos estadounidenses por un valor superior a los 90,000 millones de euros (equivalente a 106,000 millones de dólares). Esta medida podría activarse en caso de que las tensiones comerciales escalen, generando repercusiones económicas bilaterales.

Contexto comercial ampliado: el rol de China

Paralelamente, la Unión Europea aborda desafíos comerciales con China, donde existe un déficit comercial que alcanzó los 359,000 millones de euros en el último año. El comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, señaló que este nivel es "insostenible" y abogó por condicionar el acceso de empresas chinas a mercados europeos con aranceles bajos, a cambio de una mayor apertura de la economía china para las compañías europeas.

Sefcovic enfatizó la necesidad de una "conversación seria y honesta" dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que celebrará una reunión en Camerún el próximo mes. "Cuando el peso comercial global de un miembro aumenta significativamente, pero sus obligaciones no evolucionan en consecuencia, tenemos que plantear preguntas difíciles", declaró, subrayando la importancia de vincular el trato de nación más favorecida con un nivel real de apertura de mercado.

Aunque se han logrado avances, como la concesión de licencias para exportar tierras raras, persisten desequilibrios estructurales que requieren atención inmediata. La Comisión Europea busca un debate activo para encontrar soluciones que promuevan la equidad en el comercio mundial, mientras se prepara para posibles confrontaciones con Estados Unidos.

En resumen, la Unión Europea se enfrenta a un escenario complejo, donde debe equilibrar su respuesta a los aranceles de Trump con la gestión de relaciones comerciales con China, todo en un contexto de incertidumbre global y presión por reformas en la OMC.