Giant Motors Latinoamérica (GML), fabricante y comercializador de los vehículos JAC en México, se prepara para iniciar una nueva etapa de su estrategia industrial con el arranque de exportaciones de unidades ensambladas en el país hacia mercados de Latinoamérica. La compañía concluyó un plan de inversión de 3,000 millones de pesos que duplicó la capacidad de producción de su planta en Ciudad Sahagún, Hidalgo, permitiendo ahora abastecer no solo el mercado mexicano sino también otros países de la región.
Primeros destinos de exportación aún sin definir
La empresa aún no define los primeros destinos de exportación, pero adelantó que buscará abastecer a países donde JAC ya cuenta con presencia comercial, con el objetivo de sustituir importaciones chinas por vehículos producidos en México. Actualmente, JAC comercializa vehículos en diversos mercados de la región, entre ellos Brasil, Chile, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Venezuela, Guatemala, Costa Rica y el propio México. GML evaluará cuáles de esas operaciones podrán ser abastecidas desde su planta mexicana.
“JAC ya tiene presencia en toda Latinoamérica. El crecimiento de nuestra planta nos permite abastecer mucho mejor el mercado mexicano, pero también nos da la oportunidad de atender los mercados de Latinoamérica y sustituir importaciones con vehículos hechos en México”, explicó Elías Massri, CEO y presidente del Consejo de Giant Motors Latinoamérica.
Beneficios arancelarios y competitividad regional
La estrategia abre la posibilidad de que las unidades ensambladas en territorio mexicano puedan aprovechar los beneficios arancelarios en aquellos mercados con los que México mantiene tratados de libre comercio, fortaleciendo la competitividad de la operación regional. Aunque la empresa analiza los mercados con mayor potencial, descartó que exista una definición sobre los primeros países a los que enviará vehículos.
“Hay varios mercados maduros donde la marca ya ha tenido éxito. Estamos evaluando cuáles son los más adecuados para iniciar las exportaciones, aunque la comercialización la administra cada país y nosotros operamos como una plataforma industrial”, agregó Massri.
Inversión y capacidad productiva
El inicio del plan exportador ocurre después de que GML concluyó un programa de inversión por 3,000 millones de pesos, recursos destinados a incrementar la capacidad productiva de la planta de Ciudad Sahagún. Como resultado, la instalación prácticamente duplicó su capacidad frente al año pasado. Con la expansión, la planta podrá producir 60,000 vehículos al año, con la posibilidad de incrementar la capacidad hasta 100,000 unidades anuales si la demanda del mercado lo requiere.
Massri aseguró que la expansión coloca a la empresa como una plataforma industrial con capacidad para atender nuevos proyectos. “La ampliación de la planta nos permitió alcanzar una capacidad de producción casi el doble de la que teníamos el año pasado”, indicó. Añadió que la empresa continuará ampliando sus capacidades productivas.
Más modelos y mayor contenido local
Actualmente la planta ensambla 21 modelos de JAC correspondientes a distintas categorías y tecnologías, incluyendo vehículos de combustión interna y eléctricos. La empresa prevé incorporar nuevos productos, aunque mantendrá un portafolio de dimensiones similares. “Actualmente producimos 21 modelos. Habrá algunos lanzamientos que sustituirán versiones existentes y otros que ampliarán la oferta, por lo que mantendremos una diversidad similar de modelos”, explicó el directivo.
Massri destacó que el crecimiento continuará principalmente en los segmentos de pick-ups, SUV y vehículos comerciales, donde la empresa observa mayores oportunidades. “Seguiremos creciendo en pick-ups y SUV, pero el segmento donde vemos el mayor potencial es el de vehículos comerciales”, señaló. Detalló que la oferta de ese segmento incluye unidades de gasolina, diésel y eléctricas, además de que la empresa trabaja en vehículos de mayor capacidad.
La empresa también señaló que trabaja para elevar gradualmente el contenido nacional de sus vehículos mediante una mayor integración de proveedores mexicanos, particularmente en el segmento de vehículos comerciales, donde la participación de componentes fabricados en el país es mayor debido a la naturaleza de sus sistemas mecánicos.



