Tesla sacrifica rentabilidad para acelerar inversión en IA, robotaxis y robótica
Tesla sacrifica rentabilidad para acelerar inversión en IA y robotaxis

Tesla mantuvo el crecimiento de su negocio durante el segundo trimestre de 2026, impulsado por un aumento en las entregas de vehículos y la expansión de sus divisiones de servicios y almacenamiento de energía. Sin embargo, ese desempeño no fue suficiente para evitar una fuerte contracción en su rentabilidad, reflejo de una estrategia enfocada en acelerar sus inversiones en inteligencia artificial, conducción autónoma y robótica.

La compañía reportó ingresos por 28,236 millones de dólares entre abril y junio, un incremento anual de 26%, mientras que la utilidad operativa cayó 57%, hasta 398 millones de dólares, reduciendo su margen operativo de 4.1% a 1.4%. El desempeño financiero confirmó una tendencia que ya anticipaban los inversionistas.

Entregas récord y menores precios

A principios de julio, Tesla sorprendió al mercado al reportar entregas de vehículos superiores a las expectativas, favorecidas por una recuperación en algunos mercados europeos y nuevos máximos de ventas en países como Corea del Sur, Australia, Colombia, Japón, Taiwán, Tailandia, Portugal, Filipinas, Chile, Eslovenia y Lituania. No obstante, el reporte financiero mostró que vender más vehículos no se tradujo en mayores ganancias.

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La empresa explicó que la caída de la rentabilidad respondió principalmente a la reducción en el precio promedio de venta de los vehículos, menores ingresos por créditos regulatorios y mayores gastos operativos derivados de proyectos de investigación y desarrollo vinculados con inteligencia artificial. A ello se sumó un incremento en las provisiones por garantías de su negocio de almacenamiento energético debido a un problema no especificado con celdas suministradas por un proveedor.

Los gastos operativos crecieron 47%, hasta 4,353 millones de dólares, mientras que el margen bruto descendió de 17.2% a 16.8%. La utilidad neta atribuible a los accionistas bajo principios contables GAAP disminuyó 5%, hasta 1,114 millones de dólares, mientras que la utilidad ajustada retrocedió 17%, a 1,153 millones.

Más ventas, menores precios

Tesla entregó 480,126 vehículos durante el trimestre, un crecimiento anual de 25%, mientras que la producción aumentó 10%, hasta 451,758 unidades. El grueso del crecimiento volvió a concentrarse en los Model 3 y Model Y, cuya producción aumentó 12%, hasta 442,936 unidades. En contraste, la fabricación del resto de los modelos cayó 34%.

La empresa reconoció que la disminución del precio promedio de sus vehículos continuó presionando la rentabilidad, aunque destacó que los menores costos por vehículo, impulsados por menores aranceles de importación y eficiencias productivas, compensaron parcialmente ese efecto.

Servicios y software ganan peso

Uno de los negocios con mejor desempeño fue el de Servicios y Otros, cuyos ingresos crecieron 50%, hasta 4,581 millones de dólares. Tesla atribuyó ese crecimiento, principalmente, al aumento en las suscripciones de Full Self-Driving (FSD), su sistema de asistencia avanzada a la conducción. Durante el trimestre, la compañía registró un número récord de nuevas suscripciones y señaló que más del 55% de los vehículos nuevos entregados en Norteamérica incluyeron una suscripción a FSD.

La empresa también informó que obtuvo nuevas autorizaciones regulatorias para desplegar el sistema en Lituania, Estonia, Dinamarca y Bélgica, después de la aprobación obtenida previamente en Países Bajos. Según la compañía, los clientes europeos ya han recorrido más de 50 millones de kilómetros utilizando esta tecnología. Tesla aseguró que observa un mayor interés por sus vehículos en los mercados donde FSD ya cuenta con autorización.

Cybercab y robotaxis avanzan

En paralelo, Tesla comenzó la producción del Cybercab, el vehículo diseñado específicamente para operar dentro de su futura red de robotaxis. La compañía informó que durante el trimestre iniciaron las pruebas de ingeniería del modelo en carreteras públicas y que, desde julio, empleados comenzaron a utilizar unidades del Cybercab dentro del complejo de Gigafactory Texas, como parte de la fase previa al despliegue comercial.

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Además, Tesla amplió el área de operación sin supervisión de su servicio de robotaxis en Austin y lanzó viajes autónomos en Miami, Orlando y Tampa, mientras continúa los procesos de pruebas, permisos regulatorios y capacitación de servicios de emergencia para expandir el servicio a otras ciudades estadounidenses.

Energía y almacenamiento mantienen crecimiento

El negocio energético volvió a ser uno de los motores de crecimiento. Los ingresos por generación y almacenamiento de energía crecieron 13%, hasta 3,139 millones de dólares, mientras que el despliegue de sistemas de almacenamiento alcanzó 13.5 GWh, un incremento anual de 41%. Tesla destacó que su planta de Shanghái continúa aumentando la producción de Megapack y confirmó que este año iniciará en Texas la fabricación de Megapack 3 y Megablock.

En capacidad instalada, la empresa ya cuenta con plantas capaces de producir 40 GWh anuales de Megapack en California y 20 GWh en Shanghái, mientras que la nueva fábrica de Texas permanece en fase de puesta en marcha.

IA y Optimus concentran la inversión

Tesla reiteró que atraviesa el periodo de inversión más intenso de su historia. “Tesla se encuentra en su mayor y más emocionante periodo de inversión”, señaló la compañía. Como parte de esa estrategia, prevé destinar más de 25,000 millones de dólares al desarrollo de inteligencia artificial, transporte autónomo y robótica humanoide.

La empresa informó que ya desmanteló las líneas de producción de los Model S y Model X en Fremont para instalar las primeras líneas de manufactura del robot humanoide Optimus. Los primeros robots producidos serán utilizados en la llamada Optimus Academy, donde servirán para recopilar datos de entrenamiento y acelerar el desarrollo de nuevas funciones.

Tesla también indicó que durante la primera mitad del año duplicó su capacidad de cómputo instalada en Texas para entrenar los modelos de inteligencia artificial que impulsarán tanto la conducción autónoma como el desarrollo de Optimus. En paralelo, continúa ampliando la producción de baterías 4680, fundamentales para aumentar la fabricación del Cybercab, el Tesla Semi y el Model Y.

Fuerte inversión presiona el flujo de efectivo

La aceleración de las inversiones también impactó la generación de efectivo. El flujo de caja libre pasó de 1,444 millones de dólares positivos en el primer trimestre a 1,092 millones negativos entre abril y junio. El cambio respondió principalmente al incremento del gasto de capital, que ascendió a 5,789 millones de dólares, un aumento anual de 142%.

Como resultado, el efectivo e inversiones de corto plazo cerraron el trimestre en 43,524 millones de dólares, una disminución secuencial de 1,200 millones. Tras la publicación de los resultados, las acciones de Tesla retrocedieron 2.4% en las operaciones posteriores al cierre, reflejando la preocupación de los inversionistas por el deterioro de los márgenes, pese al sólido crecimiento de los ingresos y de las entregas de vehículos.