SAT advierte multas de hasta 120 mil pesos por exigir Constancia Fiscal para facturar
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha emitido una advertencia contundente dirigida a comercios, empresas y empleadores: exigir la Constancia de Situación Fiscal (CSF) como requisito para emitir facturas puede resultar en multas severas, que oscilan entre 21 mil y más de 122 mil pesos, dependiendo de la gravedad y reincidencia del caso.
Práctica indebida sin fundamento legal
La autoridad fiscal ha sido clara al reiterar que no existe ninguna obligación legal de presentar este documento para generar un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). Condicionar la facturación a la entrega de la CSF constituye una falta contemplada en el Código Fiscal de la Federación, una práctica que se ha detectado en diversos espacios como comercios y centros de trabajo.
¿Qué se necesita realmente para facturar?
Para emitir un CFDI de manera correcta, el SAT especifica que basta con contar con información básica del contribuyente, la cual puede obtenerse fácilmente mediante la cédula de datos fiscales. Los elementos esenciales incluyen:
- RFC (Registro Federal de Contribuyentes)
- Nombre o razón social
- Código postal del domicilio fiscal
- Régimen fiscal aplicable
Esto simplifica el proceso y elimina la necesidad de documentos adicionales que puedan comprometer la privacidad del contribuyente.
Advertencia a empleadores sobre nóminas
El SAT también ha sido enfático con los empleadores, señalando que no deben solicitar la Constancia de Situación Fiscal a sus empleados para procesar la nómina. En su lugar, deben recurrir a los mecanismos oficiales de aclaración establecidos en la normativa vigente, evitando así sanciones innecesarias y protegiendo los datos sensibles de los trabajadores.
Documento sensible con información delicada
La Constancia de Situación Fiscal contiene datos delicados como el domicilio fiscal, actividades económicas y obligaciones tributarias del contribuyente. Aunque puede descargarse por diversos medios oficiales, no tiene una vigencia fija, ya que solo se actualiza cuando el contribuyente modifica su información ante el SAT.
La autoridad reitera que exigir este documento sin un motivo válido no solo es innecesario, sino que puede derivar en fuertes sanciones económicas, poniendo en riesgo la seguridad de la información personal y fiscal de los ciudadanos.



