Inflación en México baja a 4.45% en abril; Banxico podría recortar tasa
Inflación en México baja a 4.45% en abril

La inflación en México mostró una moderación mayor a la esperada durante abril de 2026, un dato que fortalece la expectativa de que el Banco de México (Banxico) concrete un último recorte a la tasa de interés antes de cerrar el ciclo de relajamiento monetario iniciado en 2024. El comportamiento de los precios ocurre además en un contexto internacional marcado por la cautela de la Reserva Federal de Estados Unidos, que decidió mantener sin cambios su política monetaria.

Inflación general anual desacelera a 4.45%

De acuerdo con cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación general anual desaceleró a 4.45% en abril, luego de tres meses consecutivos de incrementos. El resultado se ubicó por debajo del 4.50% previsto por analistas consultados por Reuters y representa una señal de alivio para los mercados financieros y para la autoridad monetaria mexicana.

La cifra continúa por encima del objetivo permanente de Banxico, establecido en 3% con un margen de variabilidad de un punto porcentual hacia arriba o abajo, pero confirma una tendencia de desaceleración que podría permitir un ajuste adicional en el costo del dinero.

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Inflación subyacente con señales de enfriamiento

Uno de los elementos más observados por los analistas es la evolución de la llamada inflación subyacente, considerada un indicador más preciso para medir la trayectoria de los precios debido a que excluye productos de alta volatilidad como energéticos y alimentos frescos.

En abril, este componente descendió a 4.26% anual, su tercer mes consecutivo a la baja y ligeramente inferior al 4.27% esperado por el mercado. La reducción refuerza la percepción de que las presiones inflacionarias comienzan a moderarse de forma más consistente.

A tasa mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó 0.20%, mientras que el índice subyacente registró un incremento de 0.31%, impulsado principalmente por aumentos en mercancías y servicios.

Entre los productos que más incidieron al alza destacaron el jitomate, la vivienda propia, el chile serrano y la papa. En contraste, los precios de la electricidad, el tomate verde y el pollo ayudaron a contener las presiones inflacionarias.

Banxico se prepara para una decisión clave

Las cifras llegan apenas horas antes del anuncio de política monetaria del Banco de México, una de las decisiones más relevantes para inversionistas, empresas y consumidores en lo que va del año.

El consenso del mercado anticipa que la junta de gobierno podría aplicar un recorte de 25 puntos base para llevar la tasa de referencia a 6.50%, lo que marcaría probablemente el último ajuste del actual ciclo bajista.

La expectativa cobró fuerza después de las declaraciones realizadas la semana pasada por la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja ante senadores mexicanos. Durante su comparecencia, la funcionaria afirmó que el banco central evaluaría un “último ajuste” en la siguiente decisión monetaria y reconoció que el proceso de recortes “está cerca de concluir”.

El mensaje fue interpretado por el mercado como una señal de que Banxico busca mantener una postura prudente frente a riesgos persistentes como la volatilidad cambiaria, el comportamiento de los precios de alimentos y la incertidumbre internacional.

Reserva Federal mantiene presión sobre bancos centrales

El entorno internacional también influye en la estrategia monetaria mexicana. La semana pasada, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sus tasas de interés en un rango de 3.50% a 3.75%, en una de las votaciones más divididas dentro del organismo desde 1992.

La decisión de la Fed refleja las dificultades que enfrentan los bancos centrales para equilibrar el combate a la inflación con la necesidad de evitar una desaceleración económica más profunda.

Para México, cualquier diferencia amplia entre las tasas estadounidenses y mexicanas puede tener implicaciones directas sobre el tipo de cambio, los flujos de inversión y la estabilidad financiera. Por ello, Banxico ha mantenido una estrategia gradual y cautelosa en sus recortes.

Especialistas consideran que la desaceleración de la inflación fortalece el argumento para un último ajuste, aunque advierten que el margen de maniobra comienza a reducirse.

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El mercado seguirá atento a las señales que emita Banxico sobre los próximos meses, especialmente respecto a si mantendrá la tasa estable durante el resto del año o si todavía existe espacio para reducciones adicionales dependiendo del comportamiento inflacionario.

La moderación observada en abril representa un respiro para consumidores y empresas, particularmente después de varios meses de presión en productos básicos y servicios. Sin embargo, el nivel actual de inflación todavía refleja un entorno de precios elevados para millones de hogares mexicanos.