Producción industrial mexicana acumula 24 meses de retrocesos
La actividad industrial en México registró una nueva contracción durante el mes de febrero, con una caída del 1.14% en comparación con el mismo mes del año anterior, según los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta cifra representa el vigésimo cuarto mes consecutivo de descensos interanuales, consolidando una tendencia preocupante para el sector productivo del país.
Desglose por subsectores industriales
El reporte del INEGI detalla el comportamiento diferenciado de los principales subsectores que componen la producción industrial nacional:
- Manufacturas: Este sector, considerado el más representativo de la industria, mostró una contracción del 1.7% durante febrero, arrastrando consigo el desempeño general del indicador.
- Construcción: La actividad constructiva experimentó una caída significativa del 2.8%, reflejando las dificultades que enfrenta este segmento en el actual contexto económico.
- Generación eléctrica: En contraste con los demás subsectores, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica registró un crecimiento positivo del 1.7%.
- Minería: Las actividades de extracción de petróleo y gas, junto con la minería de minerales metálicos y no metálicos, presentaron un ligero retroceso del 0.1%.
Análisis de la tendencia a mediano plazo
Al observar el comportamiento desestacionalizado, que elimina las variaciones por temporada y días hábiles, la producción industrial mostró un incremento marginal del 0.1% en febrero respecto a enero. Sin embargo, este leve repunte no logra compensar la persistente tendencia negativa que se mantiene desde hace exactamente dos años.
Los analistas económicos señalan que esta prolongada contracción industrial refleja múltiples factores, incluyendo la desaceleración económica global, los problemas en las cadenas de suministro que aún persisten en algunos sectores, y los retos internos de competitividad que enfrentan las empresas mexicanas. Particularmente preocupante resulta el desempeño del sector manufacturero, tradicionalmente considerado el motor del crecimiento industrial del país.
Implicaciones para la economía nacional
La producción industrial es un indicador clave para evaluar la salud de la economía mexicana, ya que representa aproximadamente un tercio del Producto Interno Bruto (PIB) total. Dos años consecutivos de caídas en este sector sugieren una debilidad estructural que podría limitar las perspectivas de crecimiento económico para el presente año.
Expertos del sector privado han manifestado su preocupación ante estos datos, destacando la necesidad de implementar políticas públicas que fomenten la inversión en infraestructura industrial, mejoren la competitividad de las empresas nacionales y fortalezcan la integración de México en las cadenas globales de valor. El desempeño de los próximos meses será crucial para determinar si la industria mexicana logra revertir esta tendencia negativa o si continuará enfrentando desafíos en su recuperación postpandemia.