México registra un crecimiento del PIB de solo 0.56% en 2025, con una probable caída en el PIB per cápita
En 2025, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en México fue de apenas 0.56%, una cifra que ha generado preocupación entre los economistas. Dado que la población del país ha aumentado alrededor de 0.9% en los últimos años, es muy probable que el PIB per cápita haya experimentado una caída el año pasado. Esto implica un deterioro promedio en el nivel de vida de los mexicanos, según los datos recientemente proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Factores que contribuyeron al bajo crecimiento económico
Los datos del INEGI revelan que todos los rubros que componen la inversión, incluyendo la inversión privada, la inversión pública y la variación de existencias, registraron caídas en 2025. Además, las exportaciones petroleras también disminuyeron. En conjunto, la contribución de estas variables al crecimiento del PIB fue negativa en casi dos puntos porcentuales. Aunque el dinamismo de las exportaciones netas no petroleras y el consumo total lograron compensar parcialmente este efecto negativo, no fueron suficientes para superar el crecimiento poblacional.
Explicaciones del bajo desempeño económico
Los economistas han propuesto una narrativa para explicar este bajo crecimiento. En primer lugar, la formación bruta de capital cayó debido a dos razones principales: la inversión pública ha sido desplazada por gasto corriente en transferencias, en un contexto de déficit público elevado. En segundo lugar, la caída de la inversión privada se relaciona con un incremento en la incertidumbre. Esta incertidumbre proviene de las políticas erráticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia México, así como de la percepción de que el poder judicial en México ha perdido autonomía frente al poder ejecutivo, lo que dificulta que las empresas tomen acciones legales ante abusos gubernamentales.
Estos puntos son válidos, ya que las políticas de Trump generan dudas en sectores que podrían ser rentables, y la posible pérdida de autonomía judicial retrasa proyectos de inversión. En cuanto a las exportaciones petroleras, existe un consenso relativo sobre su componente estructural de caída, debido al agotamiento de yacimientos, la difícil situación financiera de PEMEX y las limitaciones impuestas por la contrarreforma energética de la cuarta transformación.
Análisis detallado de los componentes del PIB
Un análisis de los componentes de oferta y demanda agregadas entre 2024 y 2025 muestra que la contribución de la inversión total al crecimiento del PIB fue negativa en 1.5 puntos porcentuales. Por otro lado, las exportaciones netas contribuyeron positivamente con 1.3 puntos porcentuales, y el consumo total lo hizo con 0.9 puntos porcentuales. La suma algebraica de estos componentes da 0.7 puntos porcentuales, pero una discrepancia estadística resta 0.1 puntos, resultando en el 0.56% final.
Sin embargo, al examinar datos de años anteriores, se observa que el crecimiento del PIB en México ha venido cayendo desde 2021, un proceso que comenzó antes de los eventos políticos recientes. Entre 2021 y 2025, el consumo total y la inversión total crecieron más que el PIB, con contribuciones relativamente elevadas. En contraste, las exportaciones netas tuvieron una contribución negativa de 3.4 puntos porcentuales en ese período, incluso excluyendo las exportaciones petroleras.
Impacto de la apreciación del peso mexicano
El crecimiento acumulado de las importaciones entre 2021 y 2025 fue de casi 20%, mientras que el de las exportaciones totales fue de solo 12.5%. Este desfase podría estar generado por una apreciación real del peso mexicano, fortalecido por entradas de capital y remesas elevadas desde Estados Unidos. Este fenómeno, conocido como enfermedad holandesa, ocurre cuando la entrada de dinero del exterior aprecia la moneda doméstica, incrementa las importaciones y reduce el dinamismo de las exportaciones, lo que puede llevar a un estancamiento económico local.
Una gráfica de exportaciones netas muestra que, aunque hubo un incremento sustancial a finales de 2024 y principios de 2025, los niveles volvieron a caer en el tercer y cuarto trimestres de 2025, lo que sugiere que el crecimiento positivo de las exportaciones netas en 2025 podría haber sido solo temporal.
Perspectivas futuras y conclusiones
El estancamiento económico en 2025 estuvo determinado en gran medida por la caída de la inversión total, explicada por el desplazamiento de la inversión pública y la incertidumbre política. No obstante, la caída secular del crecimiento del PIB desde 2021 se explica más por la apreciación del peso mexicano y la enfermedad holandesa. En el promedio entre 2021 y 2025, las exportaciones netas contribuyeron negativamente al crecimiento, mientras que la inversión total tuvo una contribución elevada. En 2025, ocurrió lo contrario.
El peor escenario para el futuro próximo es que la inversión continúe cayendo o no crezca, y que la contribución de las exportaciones netas al crecimiento vuelva a ser negativa. Esto podría agravar la situación económica y afectar aún más el nivel de vida de los mexicanos.
Análisis de especialistas de la Universidad Iberoamericana presentados cada 15 días en un espacio coordinado por el Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.



