Precriterios Económicos 2027: Un Diagnóstico Sólido con una Receta Fiscal Contradictoria
En los últimos años, se ha vuelto una práctica recurrente en materia económica presentar diagnósticos relativamente certeros sobre la situación del país, acompañados de propuestas fiscales y presupuestales que no se alinean con dichas evaluaciones. Este patrón se repite con la reciente presentación de los Precriterios Generales de Política Económica, documento base para el paquete económico del ejercicio fiscal 2027.
Fortalezas y Debilidades Identificadas
El documento oficial reconoce, por un lado, la volatilidad económica generada por los conflictos geopolíticos actuales. Por otro lado, destaca las fortalezas de México, incluyendo su posición privilegiada en las cadenas de valor de América del Norte, la sostenibilidad de la deuda externa y el estado relativamente sólido de las finanzas públicas.
Posteriormente, establece los propósitos del denominado "modelo de desarrollo con bienestar", presentado como pilares de la política económica:
- Fortalecimiento del ingreso de los hogares
- Inversión pública en infraestructura estratégica
- Responsabilidad fiscal
Sin embargo, el mismo documento admite carencias significativas en dos de estos tres pilares. Reconoce tácitamente el estancamiento en la creación de empleos formales, situación que ha derivado en que la mayoría de los nuevos puestos de trabajo netos se generen en la economía informal. Además, confirma que la inversión pública ha disminuido constantemente en años anteriores, registrando una caída importante del 19% el año pasado.
La Anemia Económica y sus Consecuencias
Al sumar esta reducción en inversión pública a la contracción de la inversión privada, se evidencia una anemia económica que se traduce en bajas tasas de crecimiento tanto del producto como del empleo. En este contexto, medidas como aumentos salariales y transferencias directas resultan insuficientes para fortalecer el ingreso familiar, pues con poca inversión no se crean los empleos formales necesarios, y los subsidios sólo palían temporalmente la situación sin proyectar un crecimiento sostenido y de mayor calidad social.
Tras leer este diagnóstico, uno esperaría que el propósito para el próximo año fuera detonar fuertemente la inversión pública y generar mejores condiciones para la recuperación de la inversión privada. Pero la realidad es casi lo contrario.
Contradicciones Presupuestales
Los cálculos oficiales proyectan una reducción real del 4.1% en el gasto neto presupuestario y una disminución del 6.8% en el gasto programable. La intención declarada es reducir el déficit fiscal y el endeudamiento público neto. Si bien se contempla un aumento marginal en la inversión en infraestructura, éste se acompaña de recortes en los presupuestos para salud y educación, lo que representa un golpe al Estado social.
El fetiche de la austeridad antiinflacionaria permanece incólume. En otras palabras, de los tres pilares del modelo de desarrollo con bienestar, sólo uno parece mantenerse firmemente: la disciplina fiscal.
Tres Caminos Posibles con Sus Respectivos Desafíos
Existen tres vías elementales para abordar esta situación, cada una con sus complejidades:
- Contratación de más deuda: Esta opción enfrenta el problema de que la volatilidad de los mercados puede encarecerla, además de que implica una reducción de las posibilidades de crecimiento a mediano y largo plazo.
- Aumento en precios de bienes y servicios estatales: Medida que podría disparar la inflación, como se ha evidenciado recientemente cuando el Estado busca recursos donde puede, generando molestias en los usuarios con efectos mínimos en las finanzas públicas.
- Reforma fiscal redistributiva seria: Enfoque que debería apuntar a los ingresos de una minoría privilegiada, sin atosigar a una clase media que no pertenece a ese mundo de privilegios. Los avances en combate a la evasión y elusión fiscales son insuficientes; se requieren medidas adicionales.
El Obstáculo Político de la Reforma Fiscal
El tercer camino, que realmente daría solidez a un proyecto de crecimiento con menor desigualdad social, enfrenta un problema político triple. Los empresarios mexicanos ya se enfrentan a la inseguridad, la falta de certidumbre jurídica (agravada por la mal concebida reforma judicial) y la corrupción en distintos niveles de gobierno que merma sus ganancias.
Sin avances en la resolución de estos tres problemas, la previsible oposición empresarial a una reforma fiscal no sólo será feroz, sino que encontrará justificantes sólidos. La gran mayoría de los empresarios probablemente preferiría pagar más impuestos a cambio de que se eliminaran estas tres lacras.
Mover la Cobija sin Solucionar el Problema
Lo que hacen los Precriterios es no solucionar el asunto de fondo, sino mover la cobija de un lado a otro dentro de una política de austeridad que sigue obedeciendo a consignas neoliberales básicas: se quita a salud para dar a infraestructura ferroviaria; se reduce educación para aumentar mantenimiento de la red eléctrica; se recorta medio ambiente para financiar becas Rita Cetina, y así sucesivamente.
Se trata de un buen diagnóstico acompañado de una mala receta. Es como si una paciente acudiera al médico y, tras la consulta, éste le dijera: "Señora, usted tiene una crisis severa de anemia que le causa fatiga intensa, episodios de dolor, infecciones frecuentes y retraso en el crecimiento... le voy a recetar, como siempre, una pastillita de paracetamol".



