Televisión de paga en México enfrenta crisis sin precedentes con pérdida masiva de suscriptores
La industria de la televisión de paga en México ha profundizado su contracción de manera alarmante, registrando una caída anual del 9.3% en suscripciones al cierre de 2025, según un informe reciente. Este descenso representa la contracción más pronunciada en los últimos cinco años, marcando un punto crítico para el sector.
Caída acumulada y datos clave del mercado
De acuerdo con el reporte "TV de Paga al Cierre de 2025: Aceleración en su Caída y Razones de Desconexión", elaborado por la consultora The Competitive Intelligence Unit (The CIU), el número de suscripciones se redujo a 15.1 millones en el cuarto trimestre de 2025. Esto contrasta drásticamente con los 19.8 millones registrados al finalizar 2020, lo que implica una pérdida acumulada cercana a cinco millones de accesos, equivalente a una caída del 23.7% en un lustro.
Razones principales del desplome en suscripciones
El análisis señala que el deterioro responde a un doble fenómeno estructural:
- Cancelación del servicio: El 46% de los usuarios optó por dar de baja su suscripción.
- Falta de nuevos usuarios: El 54% de los consumidores nunca ha contratado televisión de paga, reflejando graves problemas de atracción.
Además, solo el 9.6% de los usuarios manifestó disposición a volver a contratar el servicio, un dato que confirma un deterioro significativo en la intención de recontratación.
Factores clave detrás de las cancelaciones
Entre las principales razones de cancelación destacan:
- Costo elevado del servicio: Señalado por el 37% de quienes dejaron de pagar por él.
- Falta de afinidad con la programación: Con el 27% de los casos.
- Otras razones incluyen percepción de gasto innecesario (9%), insatisfacción con el servicio (8%), y restricciones de tiempo o incrementos de precios (6% cada uno).
Desafíos estructurales y competencia del streaming
The CIU atribuyó esta caída a factores estructurales, como el encarecimiento sostenido del servicio por mayores costos de contenidos y operación, lo que ha obligado a ajustes tarifarios recurrentes. A ello se suma la rigidez de los paquetes con plazos obligatorios, que limita la personalización del consumo, así como la pérdida de relevancia del modelo lineal frente a audiencias que buscan contenidos recientes, afines a sus preferencias y bajo demanda.
El reporte añadió que, en los paquetes convergentes, el internet se ha consolidado como el servicio central, relegando a la televisión de paga a un papel secundario o incluso prescindible. También pesaron la fragmentación de la oferta, la exclusividad de contenidos en plataformas digitales y de streaming, y la menor diferenciación del servicio tradicional.
Impacto en operadores y perspectivas futuras
Prácticamente todos los operadores, tanto de cable como satelitales, registraron pérdidas de suscriptores, con excepción de aquellos que han amortiguado parcialmente la caída mediante esquemas de empaquetamiento más atractivos. Este panorama subraya la urgente necesidad de innovación en un sector que lucha por mantenerse relevante en la era digital.



