Chile implementa restricción de celulares en escuelas para combatir distracciones y fomentar convivencia
Chile restringe celulares en escuelas para mejorar concentración

Chile da un paso firme en la regulación de dispositivos móviles en el ámbito escolar

En un contexto donde la hiperconectividad define a las nuevas generaciones, Chile ha decidido tomar medidas contundentes para transformar el ambiente educativo. A partir de marzo de 2026, el país sudamericano ha implementado una restricción nacional del uso de teléfonos celulares en las escuelas, una iniciativa que busca recuperar la concentración en las aulas, mitigar conflictos digitales y revitalizar la interacción cara a cara entre estudiantes.

Una ley que establece límites sin eliminar la tecnología

La nueva normativa, que modifica la Ley General de Educación, posiciona a Chile como uno de los pioneros en América Latina en regular el uso de dispositivos móviles en entornos escolares, alineándose con tendencias globales. Karen Gajardo-Asbún, directora de la Escuela de Pedagogías en Inglés de la Universidad de Talca, explicó que el objetivo no es erradicar la tecnología, sino ordenar su utilización de manera efectiva.

"Esta regulación abarca todos los niveles del sistema educativo y establece como regla general que no se utilicen celulares durante las actividades escolares, aunque contempla excepciones específicas", detalló la especialista. La medida responde a niveles alarmantemente altos de distracción en las aulas, donde los teléfonos se han convertido en un factor disruptivo clave.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Las razones fundamentales detrás de la iniciativa

Gajardo-Asbún subrayó que la restricción también aborda problemas concretos que afectan a los estudiantes, incluyendo:

  • Uso excesivo de dispositivos móviles
  • Conflictos derivados de interacciones en redes sociales
  • Casos crecientes de ciberacoso entre pares

"La escuela está intentando ponerse al día frente a un cambio cultural enorme en la relación de los jóvenes con la tecnología", señaló. La experta consideró que esta normativa podría generar beneficios significativos, como:

  1. Mejora en la concentración durante las clases
  2. Reducción de distracciones digitales
  3. Disminución de conflictos asociados al mundo virtual
  4. Fortalecimiento de la interacción social directa

Sin embargo, fue enfática al aclarar que no eliminará la dependencia a las pantallas, ya que se trata de un fenómeno social más amplio que trasciende el ámbito escolar. "La escuela es un espacio para aprender, no para estar constantemente conectados", afirmó.

El desafío educativo: más allá de la prohibición

Por su parte, el psicólogo educacional Gabriel Retuert Roe advirtió que el mayor reto será asegurar que la medida no se quede en una mera prohibición. "Debe ser una oportunidad para enseñar el uso ético y responsable de los dispositivos", explicó. El experto destacó que los celulares generan una 'doble presencia' en los estudiantes, quienes están físicamente en clase pero mentalmente absortos en sus teléfonos.

Retuert Roe también alertó sobre los impactos en la salud mental asociados al uso desmedido de tecnología, incluyendo:

  • Activación de dopamina ligada a las redes sociales
  • Riesgo de desarrollar conductas adictivas
  • Afectaciones en la atención y el desarrollo cognitivo

En la práctica, estudiantes como Felipe Molina, de 17 años, quien cursa cuarto medio en un colegio de Ñuñoa, Santiago, ya experimentan el cambio. "No sé qué haré en el recreo", lamentó el joven, cuyos padres le sugirieron asistir sin su teléfono inteligente para evitar problemas tras la implementación de la ley. Esta medida marca un hito en la educación chilena, buscando equilibrar la tecnología con el aprendizaje humano en las aulas.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar