Escándalo en la SEP: Funcionario destituido por corrupción y adoctrinamiento ideológico
Un trabajador de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha revelado detalles impactantes sobre las irregularidades en la Dirección General a cargo de Marx Arriaga. Sady Arturo Loaiza, funcionario venezolano destituido recientemente, se niega a abandonar su oficina y se declara en "resistencia", mientras enfrenta acusaciones graves de malversación de fondos y manipulación de contenidos educativos.
Desviación de fondos a cuentas personales
Loaiza entregó contratos a inicios de 2025 para personal que, en realidad, no trabajaría durante los meses de enero y febrero. Posteriormente, obligó a estos empleados a devolver el dinero bajo el pretexto de pagar enseres y materiales no presupuestados, canalizando esos fondos directamente a la cuenta bancaria de su pareja. En las acusaciones presentadas por los empleados, se lee: "Con todo lo señalado quiero dejar claro que todas las acciones que relato: solicitar transferencias y enviar números de cuenta a los compañeros, fueron realizadas siguiendo las indicaciones de mi autoridad inmediata: Sady Arturo Loaiza Escalona... fui engañado, sin dolo ni malversación alguna de mi parte".
Ideologización en los libros de texto
Paralelamente, Loaiza fue el principal impulsor de nuevos contenidos en los libros de texto de la SEP. Bajo su dirección, se insertaron temas como "emancipación", "decolonización" y "transformación" en prácticamente todos los capítulos de los materiales educativos, criticando una visión "eurocentrista" del progreso y cuestionando la ciencia como única forma de conocimiento verdadero. Irónicamente, en los libros de apoyo al maestro, incluyó principios como "no robar, no mentir, no traicionar...", contrastando con sus propias acciones.
Procesamiento y salida de la SEP
El ideólogo fue separado de la SEP en julio pasado, después de que el Órgano Interno de Control procesara las acusaciones y corroborara la existencia de empleados en nómina que no trabajaron en enero y febrero. Sin embargo, lo que el órgano desconocía era que estos presuntos "aviadores", quienes luego comenzaron a laborar y cobrar normalmente, habían devuelto sus sueldos a las cuentas designadas por Loaiza, completando así el círculo de corrupción.
Este caso expone una mezcla preocupante de prácticas corruptas e ideologización en el sistema educativo mexicano, generando dudas sobre la transparencia y los objetivos de la reforma educativa en curso.



