Esta noche en Noticias en Claro, el exsecretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, criticó duramente la propuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 debido a las altas temperaturas y la celebración del Mundial de fútbol. Nuño, quien estuvo al frente de la dependencia entre 2015 y 2017 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, aseguró que la medida habría eliminado 27 días efectivos del calendario escolar, lo que representa el 15% del ciclo educativo total.
Violaciones a la Ley General de Educación
El exfuncionario sostuvo que la propuesta violaba la Ley General de Educación, específicamente el artículo 87, que establece un mínimo de 185 días de clases por ciclo escolar. Asimismo, recordó que cualquier modificación al calendario debe justificarse por causas extraordinarias y que los días perdidos deben ser recuperados. Nuño enfatizó que el argumento del Mundial no era válido, ya que México ha organizado eventos similares en el pasado sin necesidad de suspender clases. “En el Mundial del 86 las condiciones eran mucho más adversas y no se suspendieron clases”, declaró.
Impacto en familias trabajadoras
El exsecretario también señaló que la medida habría afectado desproporcionadamente a madres trabajadoras y familias de bajos recursos, debido a los problemas de cuidado infantil y la reducción del tiempo laboral. Nuño vinculó la decisión con la presión ejercida por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), sugiriendo que el verdadero motivo era el temor del gobierno a posibles protestas durante el Mundial.
Presión de la CNTE y cambios en la reforma educativa
Nuño afirmó que la administración actual intentó evitar bloqueos o protestas durante el torneo enviando a los estudiantes de vacaciones de manera anticipada. Según explicó, Morena devolvió a los líderes sindicales facultades que habían perdido tras la reforma educativa de 2013, como el control sobre contrataciones, promociones y salarios de los docentes. Añadió que estos mecanismos permiten presionar a los maestros para que participen en movilizaciones y marchas sindicales.
Finalmente, Nuño consideró que las críticas de padres de familia, docentes y la sociedad civil provocaron que la autoridad educativa diera marcha atrás en la propuesta. La polémica decisión, que generó un amplio rechazo, finalmente fue revertida, aunque la SEP dejó abierta la posibilidad de ajustes futuros en el calendario escolar ante condiciones extremas.



