El doctor Pablo Rudomin, investigador emérito del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), celebró recientemente los 65 años de esta institución y de su departamento, que inició como Departamento de Fisiología y hoy se conoce como Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias. Con casi 92 años, Rudomin compartió reflexiones personales sobre su trayectoria, destacando su privilegio de mantenerse activo en el Cinvestav y en El Colegio Nacional, algo que considera difícilmente posible en otros países.
Inicios del departamento
El departamento fue fundado en 1961 bajo la dirección del doctor Arturo Rosenblueth, fundador también del Cinvestav. Lo acompañaban figuras como el doctor Juan García Ramos y el doctor Ramón Álvarez-Buylla. Rudomin trabajó con García Ramos en 1956 en el Instituto Nacional de Neumología y se formó con Álvarez-Buylla en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, donde realizó su tesis de licenciatura. Posteriormente se incorporaron colegas como Hugo González, David Erlij, Jorge Aceves y Joaquín Remolina, formando un grupo joven y comprometido con su formación doctoral en un plazo de cuatro años.
Las crecientes responsabilidades institucionales de Rosenblueth llevaron a nombrar a García Ramos como jefe interino del departamento. La relación con él no fue sencilla debido a su formación militar y su visión estricta de la disciplina, que contrastaba con el espíritu crítico de las nuevas generaciones. Estas tensiones se agudizaron en 1968, en un contexto de cambios generacionales profundos.
Investigación sobre inhibición presináptica
A principios de los años sesenta, como parte de su tesis doctoral, Rudomin estudió los cambios producidos por la estimulación del núcleo del tracto solitario en el tallo cerebral sobre las respuestas reflejas evocadas en el nervio laríngeo superior. Encontró una inhibición prolongada de más de 200 milisegundos, que interpretó como un fenómeno de inhibición presináptica. Al presentar estos resultados en un seminario, Rosenblueth expresó sorpresa, ya que su modelo matemático con Norbert Wiener asumía que la conducción de potenciales de acción en las terminales finas no se alteraba durante los procesos inhibitorios.
Rudomin conoció al doctor Harold Dutton, del Departamento de Ingeniería Eléctrica, con quien discutió sus experimentos. Juntos plantearon una pregunta fundamental: si un estímulo inhibe los reflejos monosinápticos en las motoneuronas, ¿cómo distinguir si la inhibición es pre o postsináptica? Razonaron que la inhibición presináptica debería afectar más las fluctuaciones estadísticas de los reflejos. Dutton diseñó un sistema analógico para medir en línea el promedio y la varianza de los reflejos monosinápticos. Los resultados mostraron que la estimulación de aferentes que generaban inhibición presináptica disminuía tanto el promedio como la varianza, mientras que la inhibición postsináptica reducía el promedio sin modificar significativamente la varianza. Estos hallazgos se publicaron en Journal of Neurophysiology y Nature, y dieron lugar a una colaboración fructífera con Dutton hasta 1968.
Estancia en los NIH
En 1968, Rudinom realizó un año sabático en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) para trabajar con los doctores Frank y Fuortes, pioneros en el estudio de los procesos inhibitorios en la médula espinal. Allí, junto con Burke y Vyklicky, estudió los cambios en la inhibición pre y postsináptica durante la estimulación dolorosa inducida por calor radiante. Estos estudios, publicados en Science y Journal of Physiology, generaron discusiones con Patrick Wall, ya que no encontraron evidencia del mecanismo de compuerta presináptica propuesto por Melzack y Wall. Con el tiempo, Rudinom y Wall se hicieron amigos y trabajaron juntos en la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Regreso al Cinvestav y adquisición de la PDP-12
En 1969, tras la renuncia de Rosenblueth, García Ramos invitó a Rudinom a regresar al Cinvestav con la promesa de mayor participación académica. Rudinom decidió volver. El doctor Frank le sugirió solicitar un donativo al NIH para trabajar sin restricciones presupuestarias. La solicitud fue aprobada por tres años a fines de 1969. Rudinom pensó en adquirir una computadora digital con tres convertidores analógico-digitales para analizar en tiempo real la actividad neuronal. El donativo no cubría el costo total de 50,000 dólares, pero el NIH aceptó aportar la mitad si el Cinvestav aportaba la otra mitad. Después de discusiones, Rosenblueth aceptó con la condición de que la computadora se compartiera con el Departamento de Ingeniería Eléctrica y se instalara en el laboratorio de Rudinom.
La computadora era una PDP-12 de Digital Equipment Corporation, una de las minicomputadoras científicas más avanzadas del mundo en ese momento. Tenía memoria de 4K palabras de núcleo magnético y permitía registrar señales fisiológicas, controlar experimentos y visualizar datos en tiempo real. Llegó en 1971, pero Rosenblueth falleció en septiembre de 1970. García Ramos se opuso a que se instalara en el laboratorio de Rudinom, argumentando que debía ubicarse en el Departamento de Ingeniería Eléctrica, lo que limitaba su uso en línea.



