El pianista, compositor y docente Francisco Téllez López (1945) recibirá hoy la Medalla Bellas Artes 2026 en la categoría de Música, durante una ceremonia que se llevará a cabo al mediodía en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. El reconocimiento llega después de seis décadas dedicadas a interpretar, enseñar y defender el jazz, género que describe como "sinónimo de libertad" y "creación pura".
Una vida dedicada al jazz y su enseñanza
Egresado del Conservatorio Nacional de Música, donde durante su etapa estudiantil le prohibían tocar acordes de jazz, Téllez nadó siempre a contracorriente para dignificar este género musical, que era considerado menor. Su lucha se extendió por más de 40 años, tiempo en el que también impartió clases de jazz, formando a nuevas generaciones de músicos.
Hijo del compositor Roberto Téllez Oropeza y nieto de José López Alavez, autor de la célebre "Canción mixteca", Téllez fundó en 1974 el Cuarteto Mexicano de Jazz. Ocho años después, en 1980, creó el Taller de Jazz en la Escuela Superior de Música del INBA, que en 1988 dio origen a la Licenciatura en Jazz, hoy un referente en la formación académica del género.
La improvisación como base de la creación
En entrevista, Téllez explicó que el jazz es música afroamericana y que una de sus características más importantes es la improvisación, que considera la base de la creación. "Todo músico de jazz es realmente un compositor. El género es creación pura, libertad, es la búsqueda misma", afirmó.
Para el maestro, el jazz mexicano posee una propuesta singular. "En México tenemos una gran adaptabilidad a la música; siempre encontramos cómo desarrollarnos en ella. Recibimos la influencia de los africanos mucho antes que Estados Unidos, venimos de la raíz negra: un fuerte intercambio en la vestimenta, en la comida", señaló.
Por ello, a sus alumnos siempre les pide que "defiendan sus raíces, que se acerquen sin miedo al jazz; porque, como decía Miles Davis, en el jazz no existen errores, éstos se convierten en una pieza más de los ejecutantes".
Más de 6 mil composiciones y una pieza para la ceremonia
Como autor, a sus 81 años reconoce que "los jazzistas casi todo el tiempo estamos componiendo. Con dos o tres acordes improviso una pieza. Tengo muchas composiciones. Hasta pena me da decir que tengo más de 6 mil 300".
En alguna ocasión, se propuso escribir una pieza diaria. "No para tener cantidad de obras, sino para aprender a componer. Tomaba en cuenta lo que decía Carlos Chávez: hay que escribir diario para tener la pluma ágil. Eso se presta para improvisar y hacer travesuras musicales", añadió.
En la ceremonia de hoy, el músico interpretará su pieza "Mar adentro", compuesta en 1992. "Evoca cuando llegas al mar, te metes a la profundidad y nunca encuentras el fin. Es inmenso. Realmente no somos nada en esa inmensidad. Somos más chicos que una hormiguita", detalló.
La inteligencia artificial, un desafío para el jazz
Téllez reconoce que no tiene muchos discos, pues antes era difícil y caro producirlos. "Ahora la difusión se hace a través de las redes. Siempre nos hemos enfrentado a la competencia. Pero vivimos un gran cambio".
El mayor desafío actual, según el maestro, es la inteligencia artificial, a la que califica como "una competencia desleal". "Cualquiera le pide piezas musicales y las hace. Se suben un promedio de 70 mil obras al día en las redes", aclaró.
Frente a ello, la solución, concluye, es tocar en vivo ante el público. "Y que tengamos un error, eso será alegre, gozoso, porque la IA no podrá tenerlos".



