Este 11 de agosto, el santoral católico celebra a Santa Clara de Asís, virgen y fundadora de la Orden de las Clarisas, reconocida por su vida de pobreza y su protección a los desvalidos. Su figura es especialmente invocada para pedir claridad mental, sanación de la vista y paz en los hogares, así como para los profesionales de la comunicación y los medios digitales, de quienes es patrona universal.
Visión mística y patronazgo sobre la televisión
Santa Clara de Asís nació en el seno de una familia noble y adinerada de Asís, pero a los 18 años renunció a las riquezas para seguir la regla franciscana, fascinada por la prédica de San Francisco. En San Damián estableció la Orden de las Hermanas Pobres, también conocidas como Clarisas, caracterizada por la oración constante, el trabajo manual y la austeridad.
Uno de los episodios más notables de su vida fue una visión mística que tuvo mientras estaba postrada en cama por una enfermedad. De forma sobrenatural, pudo presenciar en las paredes de su celda la misa de Nochebuena que se oficiaba a kilómetros de distancia. Esta gracia fue reconocida por el Papa Pío XII en 1958, quien la proclamó patrona universal de la televisión y de las telecomunicaciones.
Milagros y protección contra invasores
Otro de sus milagros más reconocidos ocurrió cuando enfrentó a los invasores sarracenos mostrando el Santísimo Sacramento desde las murallas del monasterio. Su profunda fe provocó la huida inmediata del ejército invasor, salvando a sus hermanas y a la ciudad. Este acto consolidó su reputación como baluarte espiritual contra perturbaciones del alma.
Los fieles acuden a su intercesión para disipar dudas existenciales, sanar padecimientos oculares y restablecer la paz comunitaria. Se le invoca también para proteger la visión, tanto física como espiritual, y para los profesionales de la televisión y los medios digitales, quienes la consideran su patrona.
Cómo pedir su auxilio y plegaria recomendada
Para solicitar el auxilio de Santa Clara de Asís, se recomienda orar con humildad frente a una vela blanca, pidiendo serenidad mental, sanación de la vista e intercesión en conflictos familiares. La tradición sugiere mencionar la petición personal durante la oración.
Una plegaria tradicional es: "Gloriosa Santa Clara, espejo de pureza y modelo de fe inquebrantable, que con la luz de la Eucaristía ahuyentaste las sombras del peligro y la desesperanza, alcánzame de Dios la claridad de mente y espíritu que hoy tanto necesito. Mira con compasión mis aflicciones [mencionar la petición personal] y concede a mi hogar la paz, la concordia y el sostén diario. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén."
La vida de Santa Clara de Asís invita a desprenderse de las preocupaciones vanas y enfocarse en lo esencial, inspirando a superar las sombras del desánimo con una luz interior guiada por la paz y la generosidad. Su legado perdura como modelo de fortaleza femenina y fe inquebrantable.



