El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó una Orden que reduce de 18 a 11 las vacunas recomendadas para todos los niños en el país, según informó la Administración. La nueva política coloca otras inmunizaciones bajo un esquema de decisión clínica compartida entre padres y médicos, con el objetivo de "maximizar las opciones de los padres en materia de vacunación para sus hijos".
El texto legal, dado a conocer este martes, ofrece "recomendaciones de máximo nivel en vacunación infantil" y alinea tres categorías de inmunizaciones con la evidencia científica y las prácticas de países desarrollados similares, según indicaron fuentes del Gobierno estadounidense. La reducción de vacunas con respecto a lo aconsejado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) fue destacada por la propia Administración Trump.
Vacunas recomendadas y nuevas categorías
Las vacunas que ahora se recomiendan para todos los niños son las correspondientes a sarampión, paperas, rubéola, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo B, enfermedad neumocócica, virus del papiloma humano (VPH) y varicela. En total, 11 enfermedades, siete menos que las 18 que recomendaban los CDC.
Por otro lado, las inmunizaciones aconsejadas para ciertos grupos o poblaciones de alto riesgo incluyen anticuerpos monoclonales contra el virus respiratorio sincitial (VRS), hepatitis A, hepatitis B, meningococo B, meningococo ACWY y dengue. Estas vacunas se administrarán según el criterio médico y las condiciones específicas de cada paciente.
En la población infantil en general, las vacunas basadas en la toma de decisiones clínicas compartidas serán las de hepatitis A, hepatitis B, rotavirus, enfermedad meningocócica, gripe y Covid-19. Esto significa que padres y médicos decidirán conjuntamente si aplicarlas, considerando los riesgos y beneficios individuales.
Cambios en la vacuna triple viral y exenciones
La orden también recomienda dividir la vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y la rubéola en tres dosis individuales para cada enfermedad, y administrar todos los compuestos en visitas médicas separadas. Esto busca brindar más opciones con respecto al momento y la frecuencia de la administración de esta vacuna.
El texto recoge que las novedades "maximizan la libertad de elección de los padres en materia de vacunas infantiles al promover el cumplimiento por parte de los Estados de la legislación constitucional y federal relacionada con la autoridad parental, la libertad religiosa, las adaptaciones para personas con discapacidad y la igualdad de protección ante la ley". Incluye la obligación de que los Estados proporcionen exenciones religiosas y médicas del requisito de vacunación infantil y adolescente.
Justificación y datos históricos
La Administración Trump justificó la modificación señalando que "la evaluación científica concluyó que EE.UU. recomienda actualmente más vacunas infantiles que cualquier otro país comparable, incluyendo más del doble de dosis que algunos países europeos". Además, se identificó "un conjunto de vacunas consensuadas que se recomiendan de forma sistemática en todos los países comparables".
Los datos citados muestran que en 1980, los niños que seguían el calendario de vacunación de los CDC recibieron 23 dosis de vacunas en siete inyecciones contra siete enfermedades diferentes. Para 2024, el número recomendado había aumentado a al menos 84 dosis en al menos 57 inyecciones para 17 enfermedades, más la vacuna monoclonal contra el VRS, sumando 18 patologías.
La orden también exige que se presenten planes a Trump "para mejorar la investigación sobre vacunas y las opciones para los padres estadounidenses, incluyendo una evaluación continua de los perfiles de riesgo y beneficio de todas las vacunas infantiles con base en datos estadounidenses e internacionales".
Con esta medida, la Administración Trump reafirma su compromiso "con la ciencia de máxima calidad, garantizando que los estadounidenses reciban el mejor asesoramiento médico posible y brindando a pacientes y médicos la máxima flexibilidad", según el comunicado oficial. La nueva política entrará en vigor tras su publicación en el registro federal, y se espera que los Estados adapten sus calendarios de vacunación en los próximos meses.



