Phil Collins, el legendario músico y exbaterista de Genesis, ha revelado que estuvo a punto de morir a finales de 2003 debido a las graves complicaciones de salud derivadas de su consumo de alcohol. En una entrevista con The Sunday Times, el cantante de 75 años confesó que pasó varios meses hospitalizado en Suiza, donde sus órganos dejaron de funcionar correctamente, y que incluso recibió visitas de despedida de sus seres queridos.
Una crisis que casi le cuesta la vida
Collins relató que ingresó inicialmente a un hospital en Suiza por sus problemas con el alcohol. Aunque recibió el alta médica, poco después tuvo que regresar a la unidad de cuidados intensivos. Durante esa segunda hospitalización, el músico permaneció prácticamente inconsciente y sufrió graves afectaciones en varios órganos vitales.
"Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando", explicó Collins en la entrevista. "La gente venía a despedirse. Pero no recuerdo que vinieran. No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todos estaban preocupados de no volver a verme. Todo podría haber salido terriblemente mal".
El intérprete de "In the Air Tonight" recordó que sus hijos estuvieron a su lado durante ese difícil momento, mientras la familia enfrentaba una decisión crucial sobre su tratamiento. Según relató, "había que tomar algunas decisiones sobre si mantener a Phil con soporte vital o no".
Un milagro de supervivencia
Collins agradeció haber salido ileso de aquella crisis: "Tuve mucha suerte de haber salido ileso de aquello", añadió. "Ni que decir tiene que no he vuelto a beber desde entonces".
Esta experiencia marcó un punto de inflexión en su vida, pero no fue el único problema de salud que ha enfrentado. Desde entonces, el músico ha lidiado con una serie de padecimientos que han afectado gravemente su calidad de vida y su carrera.
Una década de problemas de salud
En 2007, Collins sufrió una lesión en la columna vertebral que le provocó daños nerviosos permanentes. Después de una cirugía, desarrolló el llamado "pie caído", una condición que dificulta caminar y afecta el equilibrio. A este problema se sumaron cinco operaciones de rodilla, diabetes tipo 2, complicaciones renales y una infección por covid-19, factores que agravaron aún más su estado físico.
Las secuelas fueron tan importantes que Collins dejó de tocar la batería, el instrumento con el que construyó buena parte de su legado musical. Durante la gira de despedida de Genesis, en 2022, permaneció sentado mientras su hijo, Nic Collins, ocupó su lugar detrás del instrumento.
El propio cantante ha reconocido que las limitaciones físicas lo llevaron a alejarse de los escenarios y prácticamente abandonar la composición musical. A pesar de todo, su legado como uno de los músicos más importantes de la historia del rock permanece intacto.
Un legado que trasciende
Phil Collins, conocido por éxitos como "Another Day in Paradise" y "Against All Odds", ha vendido más de 100 millones de discos en todo el mundo. Su carrera con Genesis y en solitario lo consolidó como una figura icónica del rock progresivo y pop.
La confesión sobre su batalla contra el alcohol es un recordatorio de los peligros del abuso de sustancias, incluso para quienes parecen tenerlo todo. Su historia de superación, sin embargo, también demuestra la resiliencia humana y la importancia de buscar ayuda.
Los fans de Collins han expresado su apoyo en redes sociales, celebrando que el músico haya podido compartir su experiencia y seguir vivo para contarla. Su testimonio es un ejemplo de honestidad y valentía en una industria donde los problemas personales a menudo se ocultan.



