El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyó una intervención integral en tres importantes vestigios de la antigua cultura acolhua ubicados en Texcoco, Estado de México. Esta acción se enmarca dentro del Programa de Acciones de Renovación, Rehabilitación y Mejoramiento de Zonas Arqueológicas y Museos, impulsado por el Gobierno de México. La inversión total asignada a estos trabajos superó los 3.7 millones de pesos, recursos dirigidos específicamente a preservar estructuras arquitectónicas, mejorar las condiciones de acceso para los visitantes y fortalecer la conservación del patrimonio histórico regional.
Intervención simultánea en espacios patrimoniales
Nahúm Noguera Rico, director de la representación del INAH en el Estado de México, detalló que los sitios beneficiados fueron Tetzcotzinco, Los Melones y Huexotla. Según señaló el funcionario, esta operación representa un hito significativo debido a que, por primera vez, se atendió de manera simultánea un conjunto tan amplio de espacios patrimoniales abiertos al público. Esta estrategia permite optimizar los recursos y garantizar una protección más efectiva frente a la degradación ambiental y el desgaste natural.
Los trabajos realizados por personal especializado del instituto buscaron no solo reparar daños estructurales, sino también asegurar la estabilidad de los asentamientos acolhuas. Al abordar múltiples sitios en una sola fase programática, se establece un precedente de gestión coordinada que facilita el monitoreo continuo y la aplicación de estándares uniformes de conservación en la región.
Ampliación del programa a otras zonas clave
Además de las intervenciones en los tres municipios de Texcoco, el programa contempló acciones en otras nueve ciudades prehispánicas del Estado de México. Entre los lugares seleccionados se encuentran Teotihuacan, Malinalco, Chimalhuacán y Tenayuca, localidades de relevancia histórica nacional. Asimismo, se llevó a cabo trabajo de rehabilitación en el Museo Nacional del Virreinato, ubicado en Tepotzotlán, consolidando así un esfuerzo abarcador que abarca desde la época prehispánica hasta la colonial.
Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del gobierno de México, enfatizó que invertir en estos espacios constituye una responsabilidad pública fundamental. La titular destacó que estas acciones son vitales para preservar la memoria de las comunidades locales y mantener vivo su patrimonio cultural. Este enfoque reconoce que la conservación arqueológica no es únicamente una tarea técnica, sino un compromiso social con la identidad colectiva.
Impacto en la preservación de la memoria histórica
La recuperación de Tetzcotzinco, Los Melones y Huexotla contribuye directamente a la salvaguarda de la memoria de las comunidades acolhuas. Al mejorar las condiciones de visita, se fomenta un turismo cultural responsable que genera conciencia sobre la importancia de proteger estos bienes invaluables. Las autoridades destacan que cada peso invertido en la restauración de sitios como estos asegura que las futuras generaciones puedan acceder a evidencias tangibles de la historia prehispánica de México.
Con la finalización de estas obras, los tres sitios arqueológicos en Texcoco cuentan ahora con infraestructura mejorada y medidas de conservación reforzadas. Este avance forma parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para atender el deterioro acumulado en diversas zonas culturales del país, asegurando que el legado material de México permanezca intacto ante los desafíos del tiempo.



