La revista Pitchfork otorgó una calificación de 0.0 al nuevo álbum de Tyga, titulado $tarface, convirtiéndolo en el peor disco reseñado por el medio en 19 años. El crítico Drew Millard, autor de la reseña, describió el trabajo como “soberbio, complaciente y deprimente” y afirmó que “su mera existencia ha hecho del mundo un lugar peor”.
El álbum, lanzado hace una semana y media, fue grabado con ayuda de inteligencia artificial (IA) en sus 10 canciones, según confesó el propio rapero a la revista Vibes. Tyga, quien en el pasado fue reconocido por temas como Rack City y colaboraciones con J Balvin (Loco contigo) y Ty Dolla $ign (Chosen), buscó innovar reemplazando el autotune por elementos de IA, pero el resultado no convenció a la crítica ni a sus seguidores.
¿Qué dijo Pitchfork sobre el uso de IA en el disco?
En su reseña, Drew Millard señaló que no estaba en los planes de $tarface atraer burlas y acusaciones de uso descarado de IA, pero consideró que es “la mayor publicidad que Tyga ha recibido en una década”. El crítico incluso experimentó con prompts para emular el sonido del álbum y explicó que canciones como Powdered Dreams suenan con un falso acento británico, sin respiración audible y con similitudes a Rubberz de Fenix Flexin.
Millard comparó el trabajo con el álbum Kyoto (2018), que aunque no era bueno, tenía “las imperfecciones de un rapero creciente”. También mencionó que el abuso de recursos vocales recuerda al caso de Reality Awaitts de The Strokes, criticado por el excesivo autotune en la voz de Julian Casablancas.
¿Cuál fue la reacción de los fans y del propio Tyga?
La reseña y la calificación se volvieron virales en redes sociales, y el propio medio bromeó que era la nota más baja en 19 años. Los fans de Tyga salieron en su defensa, pero en el portal solo lograron otorgarle un 1.5 en el apartado de votación de la audiencia. Tyga no emitió ninguna reacción pública a la controversia.
El álbum $tarface ya está disponible en plataformas de streaming. La calificación de Pitchfork podría influir en la percepción del público y en la industria musical, pues Millard advirtió que incluso una sola reproducción podría hacer rentable el disco y “alentar a la industria musical a cometer semejantes atrocidades otra vez”.



