Para Laysla De Oliveira y Jill Wagner, interpretar a las agentes Cruz y Bobby en Lioness es un acto de reconocimiento hacia las mujeres reales que operan en las sombras. La serie de espionaje militar de Paramount+, que en su tercera temporada cuenta con Nicole Kidman, Zoe Saldaña y Morgan Freeman, ha llevado a ambas actrices a someterse a un exigente entrenamiento físico y a explorar emociones límite para honrar la labor de las verdaderas heroínas.
Un homenaje a las heroínas reales
En entrevista, Jill Wagner, quien encarna a Bobby, la líder del equipo de respuesta rápida de la unidad táctica, dejó claro que su actuación es un tributo. “Debemos recordar que son mujeres reales. Nosotras, como mujeres, podemos participar porque somos actrices, ése es nuestro trabajo. Si quieren que interpretemos a un osito de peluche, interpretamos a un osito de peluche; un monstruo, interpretamos a un monstruo. Mientras haya mujeres reales en el mundo a las que podamos emular, podemos hacerlo”, declaró. “Así que le doy todo el crédito a ellas, sólo estoy imitando a una heroína, yo no soy la heroína, la imito”. La actriz subrayó que las niñas deben darse cuenta de que en la vida real tienen heroínas a su alrededor: “Contemos las historias de esas mujeres. Si eres actriz, puedes hacerlo y puedes hacerlo bien”.
Por su parte, Laysla De Oliveira, quien da vida a Cruz, una exmarine integrada a las fuerzas especiales Lioness de la CIA, se mostró entusiasmada con la posibilidad de visibilizar a estas figuras. “Contemos más historias con heroínas, que no tienen por qué llevar capas si pueden ser personas reales”, expresó. La actriz añadió que la trama actual es muy pertinente con el contexto global: “Esta historia nos lleva a un lugar completamente nuevo, pero es muy actual en cuanto a lo que está sucediendo hoy. Así que sí, es emocionante”.
El reto físico de transformarse en una agente
Dar vida a estas mujeres no es sencillo en el plano corporal. De Oliveira confesó que necesita un mantenimiento constante para no quedarse atrás. “Descubrí que necesito mantener un nivel básico de entrenamiento o me voy a morir al llegar al set. Así que lo hago y luego me doy cuenta de que tengo que volver y entonces subo todo el nivel”, detalló.
Wagner fue todavía más contundente: “Para mí, lo físico es lo más difícil. Creo que me llevó dos años entrenar para Bobby y aun así no estaba contenta. Así que subí el nivel y he estado constantemente persiguiendo esto”. La actriz reveló un dato concreto: “Ahora mismo tengo que filmar una película navideña, así que he perdido nueve kilos de músculo”. Esa pérdida de masa muscular complica la transición entre proyectos, pero ella busca el equilibrio.
La desconexión emocional: el mayor desafío
Si bien lo físico es demandante, el aspecto emocional también cuenta. De Oliveira explicó que aprender a “desprenderse” de Cruz es un proceso en evolución. “El reto para mí ha sido aprender a desprenderme de la piel, especialmente si estás explorando cosas muy emocionalmente intensas. Creo que estoy mejorando. Tenemos que andar por ahí. No quiero andar por ahí siendo Cruz todo el tiempo; quiero andar por ahí siendo Liza”, compartió.
Wagner enfrenta una situación similar, agravada por su cambio de look. “Pasé de tener el pelo largo, súper de chica de al lado, a un mohicano”, dijo, lo que afecta también su vida familiar. “Tengo que andar por ahí, y mis hijos son como mi marido... hay otra dinámica completamente diferente con la que tengo que lidiar, especialmente con mi marido”. Para ella, se trata de encontrar un punto medio: “Manteniéndolo en un nivel medio, no es tan difícil volver a entrar”.
Aprender de las leyendas de Hollywood
Uno de los mayores alicientes de regresar al set en la tercera temporada es compartir escenas con Nicole Kidman, Morgan Freeman y Zoe Saldaña. De Oliveira no ocultó su alegría: “¡Es genial tener el contacto de Nicole Kidman en mi teléfono!, no me quejo, la verdad”. Y añadió: “Poder trabajar con Nicole y Zoe y Morgan Freeman es como cuando un sueño se hace realidad, y después de tres temporadas puedo decir que Nicole y Zoe son mis besties en el trabajo”.
La actriz también elogió a todo el reparto: “Tengo que decir que son leyendas, son increíbles, pero también se lo reconozco a todo el reparto. Todos son excepcionalmente talentosos”. Wagner, por su parte, destacó la entrega colectiva: “Todos trabajan muy duro; todos están ahí la misma cantidad de horas porque es un reparto muy unido, sobre todo con la coreografía militar. Todos tienen que estar presentes la misma cantidad de tiempo, ir al gimnasio la misma cantidad de tiempo”.
Trabajo en equipo e inspiración mutua
La serie no solo exige destreza actoral, sino también disciplina militar. Wagner resaltó que todos eligen estar ahí de manera voluntaria: “Y nos inspiramos en todos los que participan en la serie, pero es como si no tuvieran que hacerlo. Sí, eligen hacerlo. Están allí dos horas al día, luego van a entrenamiento con armas. Es como si el hecho de que estén allí, y eso es lo que intento explicarle a todo el mundo, es que esta gente se presenta, están allí todo el día, hacen su trabajo y no se quejan”.
La actriz, quien comparte maternidad con Zoe Saldaña (ambas tienen dos hijos), valoró la importancia de entenderse con sus colegas en el difícil equilibrio entre familia y profesión. “Es algo que cambia constantemente, y sólo tienes que ser flexible, trabajar con los recursos de tu familia e intentar que funcione”, explicó.
La misión de la tercera temporada
La tercera temporada de Lioness presenta a Joe McNamara (Zoe Saldaña) enfrentando una misión de alto riesgo en la que redes ocultas, agentes extranjeros y traiciones personales ponen al límite tanto su vida familiar como su carrera profesional. Con un reparto de lujo y un enfoque en las mujeres que sirven en silencio, la serie se consolida como un relato contemporáneo sobre el sacrificio y la valentía.



