Aerolíneas mexicanas registran pérdidas por alza de combustible
Pérdidas millonarias en aerolíneas por costo de combustible

La industria aérea mexicana enfrenta un escenario financiero crítico debido a los máximos históricos alcanzados por el precio del combustible, impulsado por la persistencia del conflicto en Medio Oriente. Esta volatilidad ha generado incrementos en los costos operativos de hasta 79%, resultando en pérdidas netas significativas para las principales transportistas aéreas durante el último trimestre.

Pérdidas financieras y aumento de costos

Volaris reportó un incremento en su costo económico promedio de combustible del 70%. La tarifa pasó de 2.46 centavos de dólar por galón a 4.18 centavos. Como consecuencia directa de este sobrecosto, la compañía concluyó el periodo con una pérdida neta de 127 millones de dólares. A pesar de esta situación, Enrique Beltranena, presidente y director general de Volaris, destacó en su reporte financiero que la empresa mantuvo un sólido desempeño en toda su red y generó flujo de efectivo, calificando el entorno como uno de los más retadores en años.

Aeroméxico experimentó una dinámica similar pero con una magnitud aún mayor en el encarecimiento del insumo. El precio promedio por galón se situó en 4.20 centavos de dólar, comparado con los 2.34 centavos registrados el año anterior, lo que representa un crecimiento del 79.6%. Esta variación provocó que la firma cerrara el semestre con una pérdida de 58 millones de dólares. Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, señaló que sus resultados estuvieron alineados con la guía previa, aunque enfrentaron un impacto adicional de aproximadamente 30 millones de dólares derivado específicamente de los precios del combustible.

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Vivaairbus también documentó un entorno "sin precedentes" en cuanto a costos. Su Costo por Asiento-Milla (CASM Combustible) subió de 2.57 centavos a 4.05 centavos de dólar en el segundo trimestre, un aumento del 57.6%. Juan Carlos Zuazua, director general de Viva, atribuyó esta situación al impacto sostenido de los conflictos geopolíticos surgidos hacia el cierre del primer trimestre, marcando el periodo con precios extraordinariamente elevados.

Estrategias de contención y reducción de capacidad

Frente a la imposibilidad de trasladar inmediatamente estos costos al consumidor final debido a una demanda débil y un perfil de pasajero cauteloso, las aerolíneas han optado por simplificar sus operaciones. La estrategia principal consiste en reducir el número de vuelos para maximizar la ocupación de los restantes, evitando así volar con baja carga.

Eliseo Llamazares, socio líder de aviación y turismo de KPMG, explica que esta es una medida inmediata para no aumentar gastos fijos. Un ejemplo claro es Volaris, que logró subir su factor de ocupación de 82.4% en el trimestre anterior a 84.8% en el segundo trimestre del año actual. Llamazares detalla que concentrar a los pasajeros que antes viajaban dispersos en seis vuelos ahora en cuatro permite cancelar dos trayectos, lo que reduce directamente el consumo de combustible y mejora la eficiencia operativa.

Viva implementó recortes más agresivos en su oferta. La aerolínea de bajo costo redujo su capacidad operativa en un 7.7%. Zuazua comentó que continúan ajustando la capacidad con estricta disciplina de costos, ejecutando acciones consistentes con su modelo de ultra bajo costo para impulsar mejoras secuenciales en la rentabilidad.

Perspectivas futuras y presión sobre el consumidor

Actualmente, el aumento de tarifas para los pasajeros no figura como una opción viable para las compañías, ya que el mercado reacciona de manera casi inmediata ante subas de precio, lo que podría desincentivar aún más la demanda. Sin embargo, los especialistas advierten que si la estructura de precios del combustible permanece alta, la situación podría volverse insostenible para las finanzas corporativas.

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Llamazares indica que, si el alza se consolida como un fenómeno estructural y no coyuntural, las aerolíneas podrían verse obligadas a tomar medidas más tajantes. Esto incluiría incrementar precios de forma sustancial o implementar tarifas especiales para preservar la salud financiera de las empresas. Ante la incertidumbre sobre la duración del conflicto en Medio Oriente, la previsión es que las aerolíneas agotarán todas las vías posibles para mitigar sus costos con el menor impacto negativo posible en los pasajeros, buscando sostener el mercado existente sin atentar contra su cautela.